La asociación E-Cristians, que desde el año 2001 fomenta la participación de los católicos en la vida pública y en el debate social, ha difundido una declaración acerca del nuevo feminismo ("en su versión actual no va de igualdad de derechos sino de ideología política, radical y excluyente", denuncia) y más en concreto sobre las manifestaciones y movilizaciones recientes del 8 de marzo en España, que este año han incluido una "huelga gubernamental". 

El feminismo abandonó la igualdad cuando aceptó el aborto, y más aún después, al dejarse fagocitar por la ideología de género, denuncia la asociación.

Además, muchos sectores de este feminismo hacen poco o nada por ayudar o apoyar a toda una serie de mujeres, a las que ignora:

- las explotadas por la prostitución
- las víctimas de la pornografía
- las explotadas en el vientre de alquiler
- las madres, que son discriminadas
- las viudas
- las amas de casa

Reproducimos a continuación el documento de E-Cristians.

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Declaración de e-Cristians: Sobre la huelga feminista del 8M y el manifiesto que la justifica

Vivimos tiempos de confusión en los que el sentido de las palabras es continuamente manipulado, por eso la tarea previa es siempre recuperar el significado de la palabra.

El feminismo del 8M

Se presenta el feminismo como la igualdad de derechos entre el hombre y la mujer. ¿Qué cristiano puede negar esta justicia? Nace de uno de los fundamentos del cristianismo: la igualdad de todos los seres humanos, creados a imagen y semejanza de Dios, nuestro Padre.

Pero ya hace tiempo que el feminismo dejó de ser aquel proyecto de igualdad, para transformarse en una ideología política.

Lo hizo al situar el aborto en el centro de la pretendida liberación de la mujer, y lo volvió a hacer más tarde cuando transformó el feminismo a partir de los postulados de la ideología de la perspectiva de género, frontalmente opuesta a la concepción cristiana, a la ley natural y a la antropología humana.

El Manifiesto justificativo de la huelga y las movilizaciones del 8M son la mejor demostración que el feminismo en su versión actual no va de igualdad de derechos sino de ideología política, radical y excluyente, que simplemente acusa a la mitad de la población de todos los males.

En algunos casos este sectarismo contra el hombre va más allá. En Cataluña el manifiesto pide la libertad solo de las “presas políticas”, reclama el aborto sin límites, la legalización de la prostitución, la liquidación de la escuela concertada, y acusa a las escuelas de educación diferenciada de “fundamentalismo religioso, retrógrado, reaccionario y machista”.

Esa libertad sin límites para matar al que ha de nacer que exigen, tiene un correlato paradójico al “denunciar la tortura que sufren los animales no humanos” y rechazan “perpetuar nuestro privilegio de especie por encima de los derechos y libertades de otros seres”. Se preocupan de todos los otros seres vivos, excepto del feto humano. Este puede ser muerto cuando se quiera, y no importa su dolor. ¿Se quiere mayor absurdo inhumano?

Esto es lo que promueve la huelga del día 8 y por esas causas se movilizan. ¿La mayoría de las mujeres lo comparte? Claro que no, pero hay que leer lo que se apoya, y ser consciente de que lo que se refuerza, no son las ideas de cada uno, sino la de los manifiestos oficiales, impulsados por organizaciones que capitalizan los resultados.

Ante esa evidencia ocultada por el ruido informativo afirmamos:

1. Es un feminismo que no defiende a la mujer sino a un determinado estereotipo, basado en el enfrentamiento contra todos los hombres. Este feminismo, que se reviste de oropeles progresistas, es el feminismo del liberalismo de la globalización, que excluye a la mayoría de las mujeres:

- A las mujeres traficadas y explotadas por la prostitución. Ante esta injusticia reclamamos su prohibición o en su defecto la de la tercería, la prohibición absoluta de obtener un beneficio directo o indirecto relacionado con ella.

- A los vientres de alquiler, otro uso abusivo del cuerpo de la mujer a cambio de dinero. Los mismos que se opone a la ayuda a la mujer embarazada para que pueda tener al hijo y darlo en adopción, abogan por la mercantilización del útero. Pedimos su prohibición.

- La maternidad. Las mujeres embarazadas sufren múltiples discriminaciones. En lo que se refiere a sus oportunidades laborales y de promoción, de falta de protección laboral, de discriminación por parte de los servicios públicos que solo atienden y ayudan económicamente a las mujeres que quieren abortar, pero no a las que desean ser madres, en la educación sexual de los adolescentes, donde el embarazo se trata como una enfermedad de trasmisión sexual, en lugar de ser concebido con la responsabilidad del acto que da la vida, en la cultura, donde una mujer con hijos, sobre todo si son numerosos, es calificada como un ser raro. Postulamos una ley de protección integral de la maternidad.

- La viuda que depende de la pensión del marido fallecido. No se reivindica algo tan elemental como la necesidad de que sus ingresos sean suficientes como para no incurrir en una situación de pobreza. Y es que la mujer que ha dedicado su vida a la familia no tiene lugar en el estereotipo del feminismo de género. Es necesario garantizar todas estas pensiones por encima del umbral de riesgo de pobreza.

- La libertad de elección de la mujer como madre y cuidadora en el hogar. El mantra oficial del feminismo, liberal y de género es que solo el mercado realiza a la mujer. No es cierto, ni para ella ni para el hombre. La mujer, como el hombre, tiene el derecho a elegir si prefiere dedicar más, menos o nada de su actividad a un trabajo de mercado. La respuesta a esta libertad no es que el estado entre en la intimidad de las parejas para decirles quién debe dejar de trabajar, y cuándo, sino que ha de dejar en sus manos la decisión y además adoptar dos medidas: Una, la renta garantizada, incluida la Seguridad Social, para el miembro de la familia que opta por dedicarse al cuidado de los hijos o de las personas dependientes de su familia, y que ha de crecer en función del número de hijos que atiende. Dos, el derecho a una parte de la propiedad de los bienes acumulados desde la formación de la pareja. Esta es también la manera de dotar de seguridad a la mujer en el caso de ruptura y evitar la feminización de la pobreza.

- La pornografía, que es otro mecanismo de lucro a gran escala basado en denigración y cosificación de la mujer, convertido en la puerta de entrada de los adolescentes al imaginario sexual. Pedimos su regulación restrictiva, la prohibición de su consumo gratuito en Internet, y la aplicación de una fiscalidad disuasoria.

2. La huelga solo obedece a una ideología política de poder, enfrentamiento y conflicto. La grandilocuencia de las palabras usadas están dirigidas a enmascarar la desigualdad real que es económica, y que afecta sobre todo a las mujeres. Solo es necesario constatar cómo el ministerio competente en igualdad carece de toda competencia económica. ¿Qué clase de igualdad postulan?

Este feminismo radical es totalmente reaccionario e inmovilista desde un punto de vista del progreso económico y social de las personas menos favorecidas de la sociedad. Se resume en la viñeta de El Roto publicada en El País(25-5-18), en la que aparece un alto ejecutivo afirmando con cara de satisfacción: “La lucha de género ha substituido la lucha de clases, ¡estamos salvados!”.

3. Se trata de una huelga gubernamental, que crea un precedente dañino para la democracia. En realidad, es la culminación de un proceso político de agitación y propaganda que este año se reviste de un fuerte contenido electoralista. No responde a ningún interés real de las mujeres.

4. La situación de la mujer en España no es perfecta. Sin embargo España es uno de los países más seguros para las mujeres y las leyes de protección de la mujer son las más duras del mundo. Es el quinto mejor país del mundo para la mujer de acuerdo con el Women, Peace, and Security Index. En la clasificación del Banco Mundial sobre derechos de las mujeres en el ámbito profesional y de los negocios, ocupa una posición destacadísima con 97,5 puntos sobre 100. Sería de desear que en la inmensa mayoría de apartados que rigen la vida de nuestra sociedad, la posición española fuera tan buena como la que se da en relación con la mujer. Por tanto, no consideramos que exista justificación para la huelga.

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