La organización católica internacional Ayuda a la Iglesia que Sufre (AIS) informó que un grupo de alumnos musulmanes de una escuela católica de primaria en Bwananyambim, diócesis de Mangochi, en el sur de Malawi, rompieron y profanaron unas biblias que habían sido entregadas a estudiantes católicos.

Según explicó el párroco local, padre Medrick M. Chimbwanya, miembros de The Gideons International repartieron entre los alumnos católicos ejemplares gratuitos del Nuevo Testamento.

El padre Chimbwanya manifestó que a pesar de que el director de la escuela exigió que no se entregaran Biblias a los alumnos musulmanes y dejó claro que nadie estaba obligado a llevarse un ejemplar de la Sagrada Escritura, los jóvenes islámicos destruyeron las Biblias, las arrojaron contra sus maestros y tiraron las hojas a la calle.

El sacerdote informó que luego de este incidente algunos de los alumnos que viven en una residencia islámica denunciaron ante sus líderes religiosos el reparto de las Biblias como un "insulto al Islam" y mintieron diciendo que habían sido obligados a recibir un ejemplar.

Tras los disturbios el párroco informó que los católicos tenían miedo de que los grupos islámicos los atacaran.

El padre Chimbwanya señaló que al día siguiente de los hechos los líderes religiosos de los musulmanes acudieron a la escuela para exigir disculpas. Ante esto un maestro musulmán que fue testigo de los hechos fue atacado verbalmente cuando intentó explicar lo que realmente sucedió.

El sacerdote relató también que unos días más tarde, el líder religioso de los musulmanes de la región, Sheikh Disi, pidió a los alumnos que respetaran la fe de los demás, pero daba la impresión de que los demás musulmanes "no estaban muy satisfechos con él, porque no parecía lamentar realmente los hechos".

"El comportamiento de los jóvenes nos revela que existe un peligro. Normalmente, en Malawi los alumnos de una escuela de primaria no se atreverían a destripar un libro delante de sus maestros, y mucho menos un libro sagrado. Mi conclusión es que estos jóvenes reciben una pésima formación y que, si no controlamos esta tendencia, en el futuro podríamos tener extremistas peligrosos en Malawi", concluyó el sacerdote.

Por su parte AIS rechazó un artículo publicado por The Nation Newspaper que afirma erróneamente que los ejemplares del Nuevo Testamento se repartieron también entre los alumnos musulmanes.

"En el artículo no se cita a ningún testigo cristiano, y ninguno de los musulmanes citados presenciaron el reparto de las Biblias. Además, en el artículo se asegura, entre otros datos falsos, que fueron los padres de los alumnos quienes destruyeron las Biblias", dijo AIS.

Malawi está en el sureste de África y cuenta con unos 14 millones de habitantes de los cuales 4 millones son católicos. En la Diócesis de Mangochi, donde es musulmán aproximadamente el 75%, existen 255 escuelas de primaria, 34 jardines de infancia y 27 escuelas de segundaria que también cuentan con alumnos musulmanes.