El Juego del Calamar, la teleserie coreana sobre adultos arruinados que aceptan competir a vida o muerte en juegos infantiles, ya es la más vista de la historia de Netflix, con más de 100 millones de espectadores en un mes. 

Es una serie para adultos, con muchas escenas de violencia, abundancia de homicidios y un par de escenas de sexo nada edificantes. Pero, por alguna razón, hay multitud de niños que la están viendo sin que parezca que los padres se enteren ni les moleste.

Profesores de Bélgica, Reino Unido y España alertan ahora de que muchos niños en las escuelas adoptan o imitan elementos que han visto en la serie. 

Desde España, la profesora de Primaria y tuitera @Piruletadementa fue una de las primeras docentes en observar y alertar sobre la imitación de la serie en niños menores de diez años.

“Juego con cancioncita incluida –la serie alterna una siniestra pieza principal con compositores clásicos como Haydn o Tchaikovski– y disparos simulados a los participantes, cayéndose al suelo simulando estar muertos. Como en la serie”, explica en Twitter.

Tráiler de El Juego del Calamar, con escenas del juego replicado, "luz roja, luz verde".

Cuando la profesora preguntó cuántos de sus alumnos de Primaria habían visto la serie, más de la mitad de los niños declaró haberlo hecho. Se dividían a partes iguales los que la vieron solos (lo que ya estaría bastante mal) y los que la vieron junto a sus padres (lo que parece más grave aún). 

Por ello, la profesora incidió en que, más allá de que los alumnos pongan en práctica juegos basados en contenidos con cierta violencia –¿quién no ha jugado a los disparos alguna vez?–, existe un problema de base en la educación que los padres están dando a sus hijos.

El resultado, lamenta, es “una sociedad en la que muchos padres les dan un móvil o una tablet a su hijo para que no moleste y esté calladito. Cada vez antes. Y la educación ya que se la den en el cole, que para eso están los profesores”.

Una escena de El Juego del Calamar en la que van a matar metódicamente a mucha gente; no es una serie para niños

Más allá de la serie: ¿móvil a los 9 años para ver de todo?

La indignación de la profesora es mayor ante la evidente alerta de Netflix al comienzo de cada episodio de El Juego del Calamar, una serie no apta para menores de 16 años. “¿Qué valores estamos trabajando los docentes a diario para que luego desde sus casas vean normal que niños tan pequeños vean esas escenas de violencia tan bestiales? Se nos quitan las ganas de todo”.

¿Qué hace un niño de 8 o 9 años con un móvil con internet para poder ver lo que le dé la gana a la hora que le dé la gana –alguno lo veía de madrugada–?”, se pregunta la profesora. “¿Desde cuándo es normal que un móvil sea un regalo de comunión o de cumpleaños a esa edad?”.

El colegio Teresa de Calcuta, de San Sebastián de los Reyes (Madrid) también ha alertado a los padres del "alto contenido de violencia explícita" de la serie y que está siendo replicada entre los alumnos. 

Padres permisivos por toda Europa

La escuela primaria John Bramston en Ilford (Londres) ha alertado en una carta a los padres de episodios similares.

“Nos ha llamado la atención que varios de nuestros niños están viendo Squid Game en Netflix”, comienza la misiva.

El diario Independent, que tuvo acceso a la carta, informa de que el claustro de profesores observó “un mayor número de niños que comienzan a jugar sus propias versiones de este juego en el patio de recreo” lo que está causando conflictos y peleas entre los alumnos, por lo que estos comportamientos, advierte, “no serán tolerados”.

Mientras tanto, otra escuela en Kent, Sandown, ha comenzado a ofrecer lecciones en respuesta a la popularidad del programa.

“Como respuesta a este programa y otros, hemos ofrecido lecciones adicionales on line sobre la violencia y los daños ”.

Agresiones consentidas entre los propios alumnos

“Luz verde, ya puedes correr y parar”. En los segundos que dura esta frase pronunciada por una muñeca infantil, cientos de jugadores deben jugar a la versión coreana del “escondite inglés”. En caso de que tan solo un segundo después hagan un movimiento, por pequeño que sea, son literalmente eliminados con un disparo.

Es la réplica de este primer juego de la serie –son seis en total, entre los que se encuentran el tira y afloja con cuerda o las canicas– la que está causando mayor preocupación en escuelas de la comuna de Erquelinnes, en Bélgica, informa El Heraldo de México.

En la versión de los niños que ponen en práctica esta prueba y pierden, reciben un puñetazo, según informan las autoridades académicas belgas. 

Por ello, los directivos escolares piden a los padres, como en los otros casos citados, que hagan conscientes a sus hijos de las consecuencias que puede tener permitir ver a sus hijos una serie de violencia abundante, donde pocos personajes muestran compasión, empatía o ayuda a los indefensos. 

María José Mansilla, veterana activista provida, comenta en su blog en ReL las ideas que le suscitó el ver esta serie