No son buenos tiempos para la libertad expresión ni para la disidencia de lo políticamente correcto. Salirse del discurso dominante tiene consecuencias y en muchos casos la Iglesia va en dirección contraria, por lo que algunos de sus miembros ya sufren persecución en las redes sociales.

Precisamente, estas redes sociales están siendo noticia a nivel global durante las últimas semanas debido a las acusaciones de censura de determinados mensajes y al bloqueo masivo de cuentas. Se ha generado así un importante debate sobre el papel fundamental de algunas de estas aplicaciones y su influencia en la política, en la sociedad y la posibilidad de ser instrumentos de ingeniería social para imponer determinadas ideas.

Una de las víctimas de esta censura es el joven sacerdote español Juan Manuel Góngora, párroco de la localidad almeriense de Oria y cuya cuenta de Twitter ha sido eliminada por la compañía.

Pese ser un párroco rural a sus 32 años acumulaba más de 25.000 seguidores en esta red social, entre ellos mucha gente joven y también personas no practicantes que se han ido acercando más a la Iglesia debido a su actividad pastoral “tuitera”.

Este dibujo del páter Góngora es el que muchos usuarios de Twitter están utilizando para denunciar la censura contra el sacerdote

Sin embargo, el domingo su cuenta quedaba eliminada, lo que ha provocado una reacción masiva de protesta por la censura a este sacerdote. De hecho, bajo el hasthag #Patercensurado decenas de miles de personas protestaron por el cierre de su cuenta y contra la censura que se está realizando contra personas que se salen del camino marcado.

De hecho, se convirtió en el principal “trending topic” en España, es decir, en el tema más comentado en esta red social en ese momento.

Su apuesta en las redes sociales por la “batalla cultural”, su firme posicionamiento contra el aborto y la eutanasia así como sus opiniones sobre la actualidad desde una perspectiva católica le han granjeado numerosos enemigos en Twitter, que finalmente han logrado su objetivo de eliminarle de la red.

Lo que no esperaban sus opositores era la inusitada reacción de defensa de este sacerdote. Sus miles de seguidores, personas de otros ámbitos incluso de la política y el periodismo salieron a dar la cara por este joven páter. Uno de los que comenzó la campaña en Twitter, el sacerdote toledano Francisco José Delgado, también ha sido víctima de esta censura y su cuenta también se encuentra restringida.

Tras la censura recibida, el páter Góngora enviaba un vídeo a través de otros usuarios a aquellos que le habían defendido donde dijo que hay que dar “testimonio de que nuestra libertad está por encima de cualquier plataforma o red social”.

Hay que dar testimonio de nuestra fe, decir las cosas claras, y en los momentos en los que parece que la situación se pone dura es cuando verdaderamente hay que demostrar nuestra fe y lo que somos. ¡Viva Cristo Rey!”, aseguraba en este vídeo.

Posteriormente, en declaraciones a La Gaceta de la Iberosfera recordaba que en su parroquia de Oria hay dos beatos mártires asesinados durante la persecución religiosa en la Guerra Civil. “Si ellos dieron testimonio de su fe incluso derramando su sangre, qué no debemos hacer nosotros aunque nos quieran silenciar y desterrar socialmente”, afirma.

El páter afirma que tanto él como otros sacerdotes que han sufrido esta censura no hacen otra cosa que “dar razones de nuestra fe, damos argumentos, damos testimonio y eso es lo que más temen.

De este modo, Juan Manuel Góngora señala que “frente a la Verdad que proponemos, a la Verdad que es Cristo, lo único que pueden hacer es tratar de silenciarnos y expulsarnos de una red social en la que está todo el mundo”.

Sin embargo, este joven sacerdote andaluz apunta más allá de la propia censura de su cuenta sino que habla de una decisiva batalla cultural que se está librando a nivel global y donde estas plataformas están desempeñando un papel protagonista. Así, considera que “nos queda seguir dando la batalla en las plataformas que sea posible… ya no es un tema ideológico, de partidos, de posicionamiento, sino que lo que está en cuestión es la misma concepción antropológica del ser humano”.

El páter Góngora pide no desanimarse ante la situación actual y considera que “la Esperanza cristiana es la clave para afrontar y combatir esta censura” recalcando que “para las personas que hemos recibido el don de la fe, que nos invita desde la valentía que nos da el ser cristiano a mostrar testimonio además de nuestra tradición, de nuestras raíces y del legado que hemos recibido y que fundamenta nuestro modo de vida y de ser… no sólo a través del mundo virtual, sino también en el día a día, en lo cotidiano”.

En un reportaje del Diario de Almería publicado antes del cierre de su cuenta se hacían eco del fenómeno de este párroco rural y su apostolado entre jóvenes y otros influencer y políticos de internet.

Entonces ya rechazaba las acusaciones de meterse en asuntos políticos siendo sacerdote al comentar asuntos de actualidad o proyectos como el de la eutanasia. En su opinión, “los curas estamos por encima de lo que se considera de izquierdas y derechas. ¿O es que las misas son de derechas pero la acción social y la atención pastoral son de izquierdas? Como sacerdote no me puedo afiliar a ningún partido; el cura es cura de todos, tengo amigos de una ideología y otra”.

Sorprendidos por el hecho de que su mensaje traspase las paredes de su templo parroquial, asegura que “los jóvenes hoy en día buscan la autenticidad y no hay nada más auténtico que Cristo resucitado” y consideraba que la clave de su éxito en las redes es “dar perspectiva de que la verdad existe: esa verdad es Cristo”.

Puede ayudar al padre Góngora firmando a través de la campaña iniciada en Tufirma.org