Cansado pero alegre, el Papa Francisco llegó a Perú a las 4.32 de la tarde, hora local, en un avión de Latam procedente de Iquique, Chile. Desde su ingreso al territorio peruano, el avión que lleva el hashtag #ElVueloDeFrancisco, fue escoltado por tres aviones caza Mirage 2000 del ejército. El Papa Francisco estará en el Perú hasta el domingo 21 de enero. Además de Lima, visitará las ciudades de Trujillo, en el norte, y en Puerto Maldonado, en la región amazónica del país.

Recibieron al Papa en el aeropuerto del Callao el Presidente Pedro Pablo Kuczynski, acompañado de su esposa Nancy Lange; el arzobispo de Lima y Primado del Perú, Cardenal Juan Luis Cipriani y el Nuncio Apostólico, Nicola Girasoli, entre otras autoridades.



Alana y Valentino, dos niños que viven en un albergue del Instituto Nacional de Bienestar Familiar (INABIF), le obsequiaron un ramo de flores.


Tras la recepción, el Pontífice se dirigió a la Nunciatura Apostólica. Después de un recorrido de más de una hora, primero en auto cerrado y después en el papamóvil abierto, fue recibido en Nunciatura por miles de personas en un ambiente festivo. 

Allí pronunció su primera alocución pública: “Buenas tardes, muchas gracias por haber venido hasta aquí, gracias de corazón. Ahora quisiera darles a todos ustedes y sus familias, a los que tienen en el corazón la bendición, recemos juntos a la Virgen”.

Tras el rezo del Ave María, el Santo Padre bendijo a todos los presentes y les hizo su habitual petición: “Recen por mí, no se olviden, muchas gracias”.




En el censo de 2007 se declaraban católicos el 81% de la población, y protestantes en 12,5%. El informe Pew Forum de 2014 señala que el 76% de los peruanos se declaran católicos y protestantes el 17%. El 66% de los que se declaran protestantes en Perú dicen que fueron educados o criados en la fe católica. 

En los últimos años, Perú ha experimentado un crecimiento económico considerable y también su Iglesia ha crecido en compromiso popular.

Las enormes manifestaciones en favor de la vida y la familia y contra la ideología de género, animadas por la Iglesia Católica y las iglesias protestantes, han dado al mundo la imagen de un pueblo cristiano, que en su himno nacional canta: "al nacer por sus cumbres el sol / renovemos el gran juramento / que rendimos al Dios de Jacob".