El Papa Francisco hizo una visita sorpresa a una comunidad de religiosas en Roma, una de las cuales está enferma y sirvió durante muchos años en la Casa Santa Marta en el Vaticano, donde actualmente reside el Pontífice.

Así lo informó el P. Tomaž Mavrič, Superior General de la Congregación de la Misión (paúles o vicentinos) y de las Hijas de la Caridad, a través de su cuenta de Facebook el 29 de julio.

El Papa con la comunidad de Hijas de la Caridad

“Nuestras queridas Hermanas de la comunidad de las Hijas de la Caridad de la Casa Regina Mundi de Roma fueron sorprendidas por un visitante extraordinario: el mismo Papa Francisco”, escribió el sacerdote.

El domingo por la tarde acudió para visitar a Sor María Mucci (de 74 años) quien por muchos años ha servido en la Casa Santa Marta, la residencia del Papa en el Vaticano. Ahora, está en la enfermería”, relató.

La religiosa comenzó a servir en Santa Marta desde que era joven, incluso antes de hacer sus votos. “Últimamente se ocupaba de la cocina y estaba orgullosa de poder encargarse personalmente de la verdura para el Santo Padre”, comenta la hermana Stefania al diario del Vaticano, L’Osservatore Romano.

En octubre de 2018 la religiosa se sometió a una delicada cirugía y aún está en recuperación. Sobre la visita del Papa, Sor María comentó: “¡Fíjate! ¡Mi enfermedad ha puesto contentas a todas las hermanas de la casa Regina Mundi que gracias a ella se han podido encontrar con el Papa!”.

En su visita, el Pontífice también contempló la reliquia de la camiseta manchada de sangre del Papa San Juan Pablo II que fue regalada a las hermanas cuando Karol Wojtyla fue llevado al Hospital Gemelli inmediatamente después del intento de asesinato el 13 de mayo de 1981 en la Plaza de San Pedro en el Vaticano.

Al final de la visita a las religiosas, el Papa Francisco bendijo a las religiosas, los trabajadores y los invitados de la casa.