La desescalada del confinamiento por Covid19 en la Iglesia no debería desmantelar todo lo bueno que ha construido en Internet, en sus redes sociales y en sus comunidades parroquiales. Aún quedan meses de culto restringido por razones de prudencia sanitaria y en España aún no vuelve a ser precepto acudir a misa en domingo.

En 6 semanas, muchos curas en todo el mundo se convirtieron, de forma autodidacta, en "predicadores online" y en pastores de redes... y no deberían dejar de serlo si han visto que tocan corazones y fortalecen a su rebaño. Hay misas online parroquiales con pocos medios y apenas 3 o 4 participantes presenciales que pueden tener más creatividad, calidez y belleza que la misa de algunas televisiones públicas, a menudo atascadas en la rutina y el "siempre lo hacemos así".

Emili Marlés, párroco de Sant Pere d'Octavià (el impresionante monasterio medieval de San Cugat del Vallés, Barcelona) y premio Religion En Libertad en su categoría Ciencia y Fe, es un oteador de tendencias en evangelización. Mira con alegría la explosión de creatividad online de sacerdotes y evangelizadores durante el confinamiento y pide: "No perdamos los que hemos avanzado en Internet, mejoremos".

Mejorar en luz, música, encuadre, difusión

Quien ha puesto un pie en las redes para emitir misas con su móvil, puede y quizá debe ahora dar el paso a emitirlas con buena luz, buena cámara, buen encuadre, atención al parroquiano, mejor música... la desescalada no debería ser un apagón digital en las parroquias, más bien al contrario.

"Incluso sacerdotes con pocos recursos y técnica se han lanzado a hacer vídeos o a la atención por whatsapp y redes. Hay que construir sobre esta creatividad. Yo mismo me he dado cuenta de que mis misas diarias online en confinamiento ¡tienen mejor música que la misa diaria antes del confinamiento! Vamos a plantearnos qué podemos mantener y mejorar", exhorta Marlés.

"Hemos visto fieles de misa dominical, que no eran de misa diaria antes del confinamiento, pero han pasado a ser de misa diaria online", apunta Marlés. "Si una misa parroquial tiene 400 visionados en Youtube, y en casa hay tres o cuatro miembros de la familia detrás de cada visita... ¡es bastante gente!" Y si se multiplica por todas las parroquias del mundo que hacen esa oferta, es todo un fenómeno cultural.

Las audiencias en estas semanas son claras: la gente no entra un segundo a mirar, sino que se mantiene estable durante la transmisión. Tiene su público.

Misas por fallecidos... que puedes reenviar, conservar, revisitar

"Además, para personas alejadas de la Iglesia, Internet y los vídeos se han convertido en su ojo de cerradura para mirar a la liturgia y la misa. Falleció el pariente de un señor, no muy practicante, y ofrecimos la misa online por el fallecido. Dije a este hombre que lamentaba que fuera digital, no presencial. Y me dijo: 'no, si es mejor, se la he enviado por Internet a mis primos en Galicia, así ve toda la familia que rezan por el difunto, es como si pudieran participar desde allí'". Así, gente que quizá no se desplazaría para un funeral o celebración reciben una llamada: "mira esto, reza un poco".

Otro detalle: en la misa online que se ofrece mencionando a un fallecido, unos parientes dijeron que 'esta es una misa que perdura'. Efectivamente, queda ahí en YouTube, y se puede revisitar. ¡Los fieles siempre han hecho vídeos de bodas y confirmaciones, pero no de funerales! Es algo nuevo y apreciado.

Misa con buena tecnología del siglo XXI en el marco de un hermoso monasterio medieval... pero a los parroquianos de cualquier templo les gusta seguir a sus párrocos y sus misas

Las misas online generan espiritualidad real

Marlés, por supuesto, defiende que la misa presencial y con comunión es lo mejor. Pero cree que la crisis del coronavirus ha demostrado (6 semanas lo han constatado) que las misas y oraciones online generan espiritualidad auténtica y que detrás de sus visionados no hay un mero espectador, sino un fiel que siente que conecta con la acción de Dios.

"La gente ha perseverado en las misas parroquiales online todo este tiempo porque en ellas encuentran a Cristo, notan su presencia. En la misa proclamamos la Palabra, y en esa Palabra también es real la presencia de Cristo. Y oramos unos por otros: eso también es presencia de Cristo. En los combox y cajetillas de Facebook o Youtube las personas dejan sus intenciones de oración. Es oración real, tiene fuerza espiritual, sería triste perderlo", señala Marlés a ReligionEnLibertad.

"Hemos aprendido que parroquia no es 'edificio', sino personas, que 'iglesia' significa convocar, también en las redes. Además, hemos constatado que aunque haya misas en radio y televisión, a muchos parroquianos lo que les gusta es 'su misa', la de su parroquia. Todo eso fortalece a la comunidad parroquial", añade Marlés.

Pasos para ir mejorando: ¡tutoriales!

Ahora, es el momento de mantener lo que funciona y mejorarlo, afirma. Para animar a muchos autodidactas lanza su vídeo 8 puntos para mejorar las misas online.

"Yo empecé con una retransmisión sencilla, con la webcam del ordenador, luego conseguí una cámara buena por Amazon, después aprendimos un programa de streaming de varios planos, etc... yo soy muy fan de los tutoriales, he aprendido mucho con ellos. Podemos hacer vídeos sobre cómo aprovechar más Zoom en la evangelización, como mejorar el streaming en directo, etc..."

Contactar y colaborar con la televisión local

Otra experiencia de Marlés es que vale la pena tener buenas relaciones con la televisión local (que en su caso, Sant Cugat TV, tiene una audiencia potencial de varios cientos de miles de personas). Estas televisiones siempre buscan contenidos que emitir, cosas visuales... y más durante el coronavirus, con tantos actos cancelados.

"Ellos estaban interesados en transmitir nuestra bendición de Ramos desde el campanario, y yo les ofrecí que retransmitieran nuestras misas, y era un 'tú ganas y yo gano', un win-win para todos". Así, la televisión de Sant Cugat anunciaba su cobertura de todos los actos religiosos de Semana Santa.

También es muy bueno que el párroco o su equipo contacte con una empresa de vídeo o de imagen del barrio -mejor si son buenos parroquianos- para que le asesore y le ayude. Siempre puede conseguir un precio "de amigo" si queda contento con la relación y puede recomendarlo a los otros feligreses.

Este es el momento en que sacerdotes, religiosos y laicos pueden aprender a mejorar sus vídeos y conexiones con sus parroquianos, y pensar en formas de aplicar lo aprendido en la pastoral que vendrá. "Es el momento de aprovechar lo aprendido y mejorar, no de volver a quedarnos con lo de siempre", exhorta Emili Marlés.

8 puntos para mejorar tus misas online

El canal parroquial online de Emili Marlés (nacido con el confinamiento)