Roberto Chumbimuni, un peruano de 23 años es el artífice de una propuesta de evangelización original: cambiar abrazos gratis por avemarías gratis.

La idea que cuenta a Esther Núñez de Aleteia, surge después de la JMJ de Brasil en 2013, cuando se unen jóvenes peruanos que deciden entregar su tiempo para rezar por otros en las calles a través de una tarjeta que se pasa de persona a persona. Los Ave Marías gratis están dando la vuelta al mundo y el 21 de mayo se celebrará una convocatoria mundial que incluye a varios cantautores católicos.


“Disfruto conversar con la gente en la calle. Detenerlos y arrancarles una sonrisa. Es mejor dar que recibir. Siempre estuve convencido de eso. Con este cartel en mano que regala ‘Ave Marías’ anduve en las calles de Lima porque sé que muchos necesitan ser escuchados”, expresó Roberto Chumbimuni, que con 23 años llevó esta propuesta de origen peruana también a Chile.

Cuenta que en unas de sus caminatas en la Plaza de Maipú se cruzó con un joven ateo. “A él le costaba creer que entregara parte de mi tiempo para rezar por alguna intención personal que él tuviera”, prosigue.



“’Callejear nuestra fe’ es lo que pidió el papa Francisco a los jóvenes que estuvimos con él en la Jornada Mundial de la Juventud en Rio 2013. Desde entonces decidí hacer lío. Tomar las calles y cruzarme en el camino intencionalmente, con personas ansiosas de Dios”, añade.


“Irrumpir a la gente en las calles me hace sentir superhéroe cuando me preguntan cuánto cuestan los servicios y si vamos a rezar por alguien. Muchos me agradecen, incluso empiezan a contarme situaciones difíciles que han vivido. Les respondo que esto es sólo una obra de caridad. Hemos logrado llevar a muchos al reencuentro con Dios”, asegura Roberto.

“Es un minuto que le robamos el día de hoy animamos a la gente y empezamos nuestro encuentro. Lo que me impulsa a continuar es, mostrar a quienes participan, que en el día a día, podemos conectarnos con nuestra madre del cielo, dedicando estas palabras a ella, en medio de nuestra cotidianeidad”, enfatiza.



Roberto también reconoce que para muchos pedir una oración es difícil y es por ahí que comienza el desafío de la ayuda. “Encontré un joven católico que vivía alejado de Dios, luego de rezar el Ave María lo vi acudir a la confesión. Esto fue para mí el mayor gesto de satisfacción a mi labor, ese día”, manifesta.


Durante su viaje a Brasil llegó a sus manos una moneda que le fue entregada como un recuerdo de su estadía en la JMJ, desde entonces fue hilando en su cabeza la idea de comunicar el rezo del “Ave María gratis” a través de una tarjeta que se pueda pasar de persona a persona.

“Al término de cada avemaría les entregamos esta tarjetita que servirá como sello para que luego se haga lo mismo con otra persona”, expresa.

“Me encanta servir a la Iglesia. Con estas experiencias he decidido vincular mi carrera de diseñador publicitario con mi fe. Ahora me dedico a emprender proyectos apostólicos. El amor a María me ha dado mucho para mi masculinidad, la entrega de esta mujer es el testimonio más admirable de amor y admiración que he conocido”.



Inmediatamente cuando descubrió a través de un video que a la gente le gustaba recibir abrazos gratis decidió embarcarse en esta obra.

Esta campaña está corriendo el mundo entero y la campaña se llevará a cabo el 21 de mayo en una convocatoria que incluye a varios cantautores católicos. En Perú se implementó desde 2013.

La idea sigue corriendo en Ecuador, Colombia, Bolivia y Argentina, Estados Unidos y varios países de Europa.
 
(A continuación se ofrece el vídeo donde se muestra en qué consiste la iniciativa de regalar avemarías a través de una tarjeta que pasa de unos a otros)