Podría ser un nuevo milagro... Diputados salvadoreños de todas las ideologías: comunistas, socialistas, socialdemócratas, socialcristianos y extrema derecha, aceptaron consagrarse al Sagrado Corazón de Jesús en 2008, con motivo de la visita al país centroamericano de las reliquias de Santa Margarita María Alacoque.

Lo cuenta Alicia Beauvisage, una salvadoreña afincada en Francia que está dedicada en cuerpo y alma, desde hace una década, a difundir la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, y que estuvo el pasado sábado, 6 de junio, en Valladolid (España), para dar su testimonio en la XV Semana del Sagrado Corazón de Jesús.


"Hay una diputada salvadoreña que dice que quiere llevar las reliquias de Santa Margarita María Alacoque a la capilla del Congreso de los diputados de mí país", señala Alicia. "Y cuando yo me entero de eso, me dirijo a ella y le digo que por supuesto que puede llevar esas reliquias a la Asamblea... pero no es eso lo que quiere el Corazón de Jesús. Hable con el Presidente del Congreso y dígale que el Corazón de Jesús quiere la consagración de la Asamblea con sus diputados de todos los partidos políticos para que sean consagrados al Corazón de Jesús".

"Y así fue -relata Alicia Beauvisage-: todos los diputados, desde comunistas, extrema derecha y centro, se pusieron de pie para consagrarse al Corazón de Jesús".




Nació en Vérosvres (Francia) el 22 de julio de 1647, fue la quinta de siete hermanos. Su padre falleció cuando tenía 8 años, dejando a su familia en una situación muy difícil, pero el sufrimiento no la llevó a encerrarse en sí misma sino que se abrió al amor de Cristo, con quien tenía una profunda amistad, y de los demás.

Entró en el Monasterio de la Visitación de Santa María de Paray-le-Monial (Francia) a los 23 años.

Fue "naturalmente juiciosa y prudente, de buen talento, carácter agradable, corazón caritativo"; que "habría brillado en todo, si el Señor no hubiese escuchado su petición de permanecer desconocida y oculta", como escribió una de sus superioras.

Recibió revelaciones del Señor, confiándole la misión de extender el culto a su Sagrado Corazón, el establecimiento de su Fiesta el viernes siguiente a la octava de la solemnidad del Corpus Christi, y la práctica de los nueve primero viernes de mes y la Hora Santa.

Falleció el 17 de octubre de 1690, a los 43 años de edad.

Fue beatificada por el Papa Beato Pío IX el 18 de septiembre de 1864 y canonizada por el Papa Benedicto XV el 13 de mayo de 1920. Su fiesta se celebra el 16 de octubre.

Sus reliquias comenzaron a recorrer el mundo en 2002.