Con motivo del Año de la Fe este fin de semana se darán cita en Roma cientos de cofradías, hermandades y asociaciones de piedad popular para celebrar tres intensas jornadas de peregrinación.

El viernes y el sábado podrán participar en catequesis por idiomas en varias iglesias cercanas a San Pedro y realizar la profesión de Fe con una peregrinación desde el Obelisco de la plaza de san Pedro hasta la tumba del apóstol.

Además las iglesias estarán abiertas de forma permanente con confesores.

El arzobispo Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, aprovecha para relanzar una idea que ya apoyó en el Sínodo de Nueva Evangelización: 

"Nosotros hemos propuesto y defendido la propuesta del sínodo, y la hemos apoyado con fuerza; que en todas las diócesis haya al menos un lugar conocido en toda la diócesis destinado a la confesión las 24 horas del día”.



El domingo será la gran cita y las procesiones tomarán las calles cercanas a la plaza de San Pedro.

La mayoría de las cofradías que han trasladado sus imágenes a Roma son italianas y entre ellas destaca la Madonna di Quintiliolo de Tivoli, una imagen del siglo XIII que acompañará en el altar al papa Francisco durante la Misa.

La presencia de cofradías de América Latina estará muy limitada.

“Para las cofradías era muy complicado que nosotros personalmente como Dicasterio nos hiciéramos cargo de una invitación para que estuvieran presentes. Es comprensible que solamente para dos días de celebración y también en un momento de crisis como el que vivimos afrontar un viaje desde América Latina”, explica Fisichella.

A la Misa está previsto que acudan más de 50.000 peregrinos.

Y en los laterales de la plaza, junto al las columnas de Bernini, se podrán visitar las imágenes desplazadas hasta Roma para la ocasión por parte de las cofradías y hermandades.