El historiador judío Elliot Hershberg, de la Fundación Pave the Way, señala que «quien examina la gran cantidad de documentos, testimonios, evidencias probadas y demostrables, debe necesariamente concluir que el Papa Pío XII fue un afectuoso y solidario amigo del pueblo judío».
 
«Como judío conozco bien el antisemitismo, y no existe ni rastro de prejuicio antijudío en la vida de Eugenio Pacelli», explica el historiador sobre Pío XII. «Quien afirme lo contrario –dice a su turno el rabino Eric Silver– evidentemente no se ha preocupado nunca de verificar las propias tesis confrontando las fuentes directas, estudiando los documentos en los archivos libremente consultables en Roma», informa Aci.
 
En el artículo publicado por L´Osservatore Romano, Silver señala además que «se ha difundido el pésimo hábito de reelaborar las tesis contenidas en los libros ya publicados sin verificarlas; de hecho, continuando la diseminación de hipótesis completamente privadas de bases documentarias, se continúa así la obra de desinformación iniciada por Rolf Hochhuth con su pieza teatral “El vicario”».
 
No faltan los testimonios de la época: «Siéntete orgulloso de ser judío», exclamó en voz alta el Papa Pío XII a un muchacho al que recibió en una audiencia general en 1941, según daba cuenta el Palestine Post en 1945.
 
Y tampoco faltan los nombres famosos entre los amigos judíos de Eugenio Pacelli, como Bruno Walter, uno de los más grandes directores de orquesta del novecientos; el músico Osip Gabrilowitch, el presidente de la Organización sionista mundial Nahum Sokolow, quien en 1925 envió una carta de agradecimiento, encontrada recientemente, a Pío XII.