El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, llamó este lunes «troglodita» al cardenal Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas, y dijo que mientras manden «estos obispos» su Gobierno se sentirá «bien alejado» de la jerarquía de la Iglesia.
 
En una intervención en el Parlamento venezolano con motivo del aniversario de la Declaración de Independencia, Chávez dijo que el cardenal era «indigno» por «salir como un troglodita»  a «meter miedo con el comunismo», y pidió al Nuncio Apostólico, presente en el hemiciclo, que transmita un mensaje al Papa Benedicto XVI.
 
«Mándele un mensaje a su Santidad mientras manden estos obispos aquí, nos sentiremos bien alejados» de la jerarquía católica, dijo el presidente venezolano, antes de añadir que «esta batalla no ha terminado».
 
«No merecemos un cardenal como éste», insistió Chávez, quien llamó varias veces «troglodita» (que significa “persona cruel”, “bruta” o “muy tosca”; y cuyos sinónimos son “prehistórico”, “cavernario”, “intratable” o “insociable”) al cardenal Urosa, quien, en repetidas ocasiones, ha criticado las políticas del Gobierno, informan diversos medios.
 
«Este pueblo merece respeto de la jerarquía apostólica y romana (...). Este señor es indigno de llamarse cardenal», dijo el gobernante venezolano, dirigiéndose al representante del Vaticano, Pietro Parolini, cuya presencia saludó.

 
 
Chávez indicó que él ya se había opuesto al nombramiento del cardenal y que así se lo dijo a un emisario del Papa cuando vino a Caracas para hablar de la cuestión, aunque al final, indicó, había «cedido» a esa elección.
 
«No estaba equivocado, Señor Nuncio», consideró el presidente, antes de señalar que «el anterior cardenal», en alusión al predecesor de Urosa, «se metió a golpista», y decir también que «el obispo estaba en el golpe» que le desalojó del poder durante 48 horas en abril de 2002.
 
Chávez añadió que él tenía su candidato para cardenal, que era Mario Moronta, obispo de San Cristóbal, ciudad de los Andes venezolanos. «Mario Moronta debería ser "super" cardenal porque lo merece. Por allá lo tienen, en San Cristóbal la conferencia episcopal casi lo mandó al exilio», dijo, antes de insistir en que, para él, «el cardenal es Mario Moronta» por su trabajo por el pueblo.
 
«Este pueblo no es manipulable por sotanas», afirmó Chávez. «Viene ese cardenal a meterle miedo al pueblo con el comunismo, como si nosotros tuviéramos un proyecto comunista. ¿Será que ese señor no se ha enterado de que la Unión Soviética pasó a la historia?», dijo, añadiendo que «socialismo y cristianismo bien pueden caminar tomados por la mano».
 
Por su parte, el secretario ejecutivo de la Mesa de la Unidad, Ramón Guillermo Aveledo, aseguró que los insultos lanzados por el presidente Chávez al cardenal Urosa constituyen «una ofensa a todos los venezolanos».
 
El arzobispo de Caracas había declarado en una entrevista la semana pasada que el Gobierno de Chávez Frías pretendía llevar a Venezuela por el camino «de la dictadura y de la ruina». Además, agregó que «el totalitarismo marxista permite el dominio absoluto y eso lo cuestiona la doctrina de la Iglesia».