En un comunicado en el que valora dichas propuestas, la asociación Profesionales por la Ética (PPE) alerta que de ellas se puede deducir que «los objetivos, contenidos y criterios de evaluación de las asignaturas de EpC se mantendrán exactamente igual que hasta ahora».
 
Según PPE «nada se dice» del capitulo educativo de la polémica Ley Orgánica de Salud Sexual y Reproductiva y de Interrupción Voluntaria del Embarazo aprobada recientemente que incluye «la información y la educación afectivo sexual y reproductiva en los contenidos formales del sistema educativo» para, entre otros objetivos, formar en «la aceptación de la diversidad sexual» y «en la prevención de los embarazos no deseados». Para esta asociación, por lo tanto, «este importante apartado de educación afectiva y moral se llevará a cabo tal y como estaba previsto» en la citada ley.
 
Los profesionales denuncian asimismo que el documento «ignora absolutamente» el articulo de la Constitución en el que se garantiza el derecho de los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que ellos decidan y «no reconoce el papel prioritario de la familia en la formación moral de los jóvenes ni hace referencia alguna a la libertad educativa de los padres».
 
Grandes ausencias
 
Por su parte la Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y Padres de Alumnos (CONCAPA) señala que el documento «no aborda algunos de los problemas que lastran hoy la educación española como la imposición ideológica (EpC, Educación Sexual, etc.), la ausencia de un tratamiento adecuado para la clase de religión o la necesidad de avanzar en la libre elección de centro y en la atención a la demanda real por parte de las familias, en lugar de subordinarlo a las administraciones educativas».
 
Finalmente, la asociación considera que la propuesta «relega injustamente la importancia del papel de la familia y de las asociaciones que la representan».