Buttiglione participó el pasado viernes en las V Jornadas Católicos y Vida Pública que se celebraron en el Palacio Euskalduna de Bilbao, organizadas por la Asociación católica de propagandistas, en colaboración con la Universiadad CEU San Pablo.
 
En su intervención, el político italiano citó un estudio de la Universidad de Nueva York, que se refiere a las denuncias recogidas contra los sacerdotes católicos durante 50 años en Estados Unidos.
 
Según dijo, de 4.392 acusaciones contra los curas, 958 eran por casos de pederastia, que conllevaron 54 condenas firmes. «En 50 años, esto supone una condena por pederastia cada año, sobre 109.000 sacerdotes católicos que había en Estados Unidos. Es decir, una condena por cada 2.000 curas, y si estimamos que alguno puede haber no sido condenado, da un pederasta por cada mil curas». Por ello, aseguró que, según este estudio, la incidencia de la pederastia es «mucho menor que en cualquier otro sector profesional».
 
Buttiglione dijo tener la sospecha de que se han agregado los datos de 50 años para «crear alarma entre la población, salir en los diarios, para un ataque a la Iglesia católica, al que debemos responder con intensidad, ya que es inaceptable».
 
«Se está intentando asustar a las familias para que piensen que es peligroso enviar a los niños al Catolicismo, lo que es una locura total, y busca dar la impresión de que la Iglesia católica no vive a la altura de sus principios», criticó.
Tras mostrar su rechazo a los curas pedófilos, a los que calificó de «hipócritas», indicó que si el «pedófilo es una estrella de Hollywood», la gente «sale en su defensa».
 
El político italiano enmarcó estos ataques contra la Iglesia católica en el «comienzo de una nueva evangelización que vive Europa», y destacó que con Juan Pablo II al frente de la Iglesia católica, «por el prestigio que tenía, no se atrevieron a atacarlo, pero ahora con la llegada de Benedicto XVI, se han querido tomar la revancha», aprovechando el tema de la pederastia, por lo que instó a ser «muy firmes» contra esta campaña de desprestigio.