¿Cómo hace justo Dios al hombre para que pueda entrar en el Cielo? La Iglesia católica y las principales iglesias luteranas firmaron en 1999 un documento conjunto que explican cómo funciona la justificación. En 2006 se adhirió una plataforma de iglesias metodistas. Y ahora es la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas (con unos 80 millones de fieles en 108 países) la que se adhiere también a este documento. 

El texto de 1999 explica, entre otras cosas, que "la justificación significa que Cristo es justicia nuestra, en la cual compartimos mediante el Espíritu Santo, conforme con la voluntad del Padre. Juntos confesamos: «Solo por gracia mediante la fe en Cristo y su obra salvífica y no por algún mérito nuestro, somos aceptados por Dios y recibimos el Espíritu Santo que renueva nuestros corazones, capacitándonos y llamándonos a buenas obras». Todos los seres humanos somos llamados por Dios a la salvación en Cristo. Solo a través de Él somos justificados cuando recibimos esta salvación en fe. La fe es en sí don de Dios mediante el Espíritu Santo que opera en palabra y sacramento en la comunidad de creyente y que, a la vez, les conduce a la renovación de su vida que Dios habrá de consumar en la vida eterna".

Esta Declaración Conjunta sobre la Doctrina de la Justificación puede leerse aquí en Vatican.va

El Secretario vaticano del Pontificio Consejo para la Promoción de Unidad de los Cristianos, Brian Farrell, ha explicado en Radio Vaticano la importancia del nuevo acuerdo. 


   Delegados de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas, reunidos en Alemania en junio de 2017


«En el momento de la Reforma, en el Siglo XVI, un punto fundamental de controversia fue el tema de la Justificación, es decir cómo se vuelve efectiva en el pecador la gracia de Cristo, la salvación. Entonces, en el diálogo ecuménico nos dimos cuenta, en primer lugar los católicos y los luteranos, que en el fondo tenemos la misma visión de esta doctrina. Ello permitió la firma de la Declaración conjunta sobre la Justificación en 1999: Luego, en 2006, la Iglesia metodista se asoció a esta doctrina. Y ahora hace lo mismo toda la Comunión de las Iglesias Reformadas. Esto quiere decir prácticamente que la Iglesia católica y todas las Iglesias históricas protestantes tienen la misma visión teológica de cómo se hace real la salvación. Y, por lo tanto, tenemos una base común para una gran colaboración, no sólo espiritual, sino también eclesial: es decir que ahora las Iglesias tienen una base para poder colaborar más intensamente».

Para pasar de los temas teológicos a los sociales, Farrell explica la importancia del trabajo por la justicia. «Quieren subrayar que cuando somos justificados ante Dios por la gracia, tenemos por eso una responsabilidad, un compromiso: el de trabajar por la justicia en el mundo, que es una consecuencia natural de la justificación. Los reformados – las Iglesias reformadas – tienen este sentido del deber de subrayar, en este momento concreto en el que vivimos, la importancia de este compromiso con la justicia, de trabajar para transformar el mundo, según las reglas del Evangelio».


La Comunión Mundial de Iglesias Reformadas (wcrc.ch) cuenta con 229 denominaciones adheridas en 108 países, que suman unos 80 millones de protestantes, sobre todo de tipo presbiteriano y evangélicos poco conservadores. Su sede está en Hannover, Alemania, y tienen a Jerry Pillay como presidente. La Iglesia de Escocia (presbiteriana), la Iglesia Reformada de Hungría, la de Rumanía, las grandes iglesias presbiterianas de EEUU y África, etc... pertenecen a esta plataforma. 

En España su representante es la Iglesia Evangélica Española (www.iee-es.org/blog/), absolutamente favorable a la ideología de género y expulsada recientemente del Consejo Evangélico de Madrid por no aceptar la enseñanza bíblica tradicional sobre la castidad y las relaciones homosexuales. 

En Hispanoamérica la integran 21 congregaciones que se definen como reformadas, presbiterianas o evangélicas (la lista se puede consultar aquí: http://wcrc.ch/es/iglesias-miembro). 

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