La Iglesia ha sido siempre representada como un cuerpo cuya cabeza es Jesucristo. En Irak, esta representación ubicaría su corazón cristiano en la ciudad de Qaraqosh. También llamada Bajdida, esta ciudad contaba con 50.000 habitantes antes de 2014, cuando las tropas del Daesh irrumpieron con furia en el norte del país. Por primera vez en la historia, la presencia cristiana en Qaraqosh dejó de latir.

Una vez derrotadas y expulsadas las milicias terroristas, los habitantes de Qaraqosh decidieron volver, encontrándose un escenario desolador: “Daesh envió niños de entre 1415 años y les mandaron que quemaran todo.  Que quemaran las casas, rompiesen los cristales, que destruyeran todo y se marcharan”. Comenta uno de los cristianos que ya está de regreso.


El padre Georges Jahola, sacerdote católico en la ciudad, fue uno de los primeros testigos. Lo primero que hizo al llegar fue acercarse a la que fue su iglesia: “Cuando la visité tuve un gran dolor. La clave es saber cuál es nuestro futuro. La vida en el futuro no está garantizada. ¿Cómo podemos asegurar que los terroristas no volverán a destruir la ciudad?”.



El miedo de un posible retorno terrorista está aún muy presente entre los cristianos, muchos de los cuales no deshacen las maletas por temor a una nueva invasión. La presencia del terrorismo en la ciudad de Qaraqosh se encuentra en cada esquina, entre las ruinas y lugares que quedaron en pie. Aún se pueden ver las pintadas en árabe en  los muros de las que fueron casas cristianas. El padre Jahola no duda al afirmar que la ciudad contenía un mensaje claro y contundente: “que nos fuésemos”.


Esto le ocurrió a Rahel Ishaq Barber, un granjero de Qaraqosh  que se vio obligado a abandonar su casa y sus propiedades: “Antes de ser desplazados, éramos granjeros en Qaraqosh. Cultivábamos muchos acres de tierra. Criaba un rebaño y tenía un pequeño hotel. Éramos una familia de recursos. Nos estábamos preparando para salir de Qaraqosh en nuestros coches cuando 4 de mis hijos y yo fuimos secuestrados por Daesh”.

Rahel quiere recuperar su condición de ciudadano de Irak en Qaraqosh, su ciudad natal: “Todos mis tesoros están aquí en Qaraqosh, mi tierra, mis negocios, mi vida entera. No quiero dejarla y trabajar como sirviente en Europa o donde sea”.
 

Sin embargo, la desolación de los cristianos dejó paso a la esperanza: gracias a la ayuda recibida por distintas organizaciones, entre ellas la Fundación Pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada,  se puso en marcha el programa de reconstrucción de la ciudad de Qaraqosh, supervisado en todo momento por el padre Jahola, uno de los miembros representativos del Comité de Reconstrucción de la Llanura de Nínive: “Tenemos aquí más de 7.000 casas. Tras más de dos años de ocupación del Daesh, calculamos que un tercio de las casas registradas habían sido quemadas o dañadas. Por eso empezamos a reconstruirlas. Dividimos esta ciudad en 10 zonas y Ayuda a la Iglesia Necesitada se encargó del cuidado de una de ellas. Esperamos seguir con el trabajo en los demás distritos.”


 
En la actualidad, el porcentaje de la reconstrucción se encuentra en el 17%, con 1.161 casas reconstruidas. Ya son 18.000 los cristianos que están de vuelta en su ciudad, un dato imprescindible para que la reconstrucción tenga sentido: “La Iglesia no está hecha de ladrillos, sino de almas. Si las personas no regresan el dolor será más grande.” Explica el padre Jahola.


El corazón de la fe en Irak vuelve a latir con fuerza con cada cristiano que regresa. La inquebrantable esperanza en Jesucristo hace que cada testimonio de retorno, como el de Rahel, reafirme que somos un solo cuerpo  conectado por una misma cabeza: “Tenemos una fe fuerte en Jesucristo. Desde que el Islam llegó a nuestra tierra hemos sido perseguidos. He nacido en esta tierra y he vivido aquí toda mi vida y no quiero dejarla, jamás. Mi fe en Cristo me da fuerzas para vivir en esta tierra”.
 
Ayuda a la Iglesia Necesitada sigue trabajando por los cristianos de Irak a través de su campaña “Ayúdales a volver”. Gracias a ella, miles de cristianos están de vuelta a la Llanura de Nínive y miles de hogares ya han sido reconstruidos y habitados.

Si quiere colaborar con la campaña de auxilio a los cristianos iraquíes "Ayúdales a volver" de Ayuda a la Iglesia Necesitada, puede hacerlo pinchando AQUÍ.