A un mes de la decisión de EE.UU. de trasladar su embajada Jerusalén, la universidad de Al-Azhar, la institución más importante del mundo de estudios islámicos suníes, convocó los días 17 y 18 de enero en El Cairo una conferencia internacional sobre Jerusalén a la que fueron invitados delegaciones de 86 países. Además estuvieron representados cristianos de diferentes confesiones y, de forma particular, la Custodia de Tierra Santa, que participó representada por el fraile franciscano Ibrahim Faltas.
 
Tal y como informa la web de la Custodia, en el encuentro se escucharon más de 65 ponencias que abrieron un intenso debate sobre el destino de Jerusalén. La conferencia abordó tres temas principales: afirmar el estatus árabe de Jerusalén, sensibilizar sobre la cuestión de Jerusalén y destacar la responsabilidad de la comunidad internacional con respecto a la Ciudad Santa, que lo es tanto para cristianos como para judíos y musulmanes.

El papa Francisco, invitado a la conferencia, envió un mensaje al gran imán de Al-Azhar, Ahmed Al-Tayeb, que leyó en árabe monseñor Gaid Yoannis, secretario personal del Papa: “La Santa Sede, por su parte, no cesará de apelar a la necesidad urgente de reanudar el diálogo entre israelíes y palestinos para una solución negociada, que finalice en la coexistencia pacífica de dos Estados dentro de las fronteras acordadas entre ellos y reconocidas internacionalmente, en pleno respeto a la naturaleza especial de Jerusalén, cuyo significado va más allá de cualquier consideración sobre cuestiones territoriales. Solo un estatus especial, también garantizado internacionalmente, podrá preservar la identidad, la vocación única de lugar de paz que reclaman los Santos Lugares, su valor universal, permitiendo un futuro de reconciliación y de esperanza para toda la región. Esta es la única aspiración de los que se proclaman verdaderamente creyentes y no se cansan de implorar con su oración un porvenir de fraternidad para todos. Con estos sentimientos me complace enviarle de nuevo mis saludos cordiales, pidiendo al Altísimo la bendición para su persona y las importantes responsabilidades que ostenta”.
 
Una de las ponencias más significativas fue la del representante de Kuwait, que manifestó: “Si para los musulmanes la Meca representa su centro, si para los cristianos lo es el Vaticano, Jerusalén es el centro para todos”.
 
La reflexión final de la participación de fray Ibrahim fue que “nosotros, los franciscanos, estamos comprometidos desde hace siglos a conservar los santos lugares, nuestra memoria de la salvación, y hemos vivido durante estos ochocientos años guerras y dominaciones que han modificado el territorio. Hoy estamos llamados a otro desafío, salvaguardar la presencia cristiana en Jerusalén y, una vez más, partimos de Egipto, como en nuestros inicios, desde el encuentro de San Francisco con el sultán en Damieta, para difundir a través del diálogo una paz posible para todos”.
 
En su mensaje, el Gran Imán de Al-Azhar, Ahmed Al-Tayeb, que organizó este importante encuentro sobre Jerusalén, anunció que el año 2018 será el año de Jerusalén y que se llevarán a cabo numerosas actividades en el ámbito educativo para que los jóvenes tomen conciencia de la importancia de la historia y de la santidad de Jerusalén.