La Monarquía hachemita de Jordania, regida en estos momentos por el rey Abdalá II, tiene el título de “guardián y custodio de los lugares santos cristianos y musulmanes de Jerusalén” y el monarca ha mostrado en varias ocasiones que se toma esta responsabilidad en serio.

Recientemente ya hizo una donación para la restauración del Santo Sepulcro y ahora el rey jordano ha querido insistir en que los santos lugares cristianos reciben por su parte “la misma atención y cuidado reservados para los lugares sagrados musulmanes”.


Según informa la agencia Fides, el rey Abdalá se reunió con el patriarca greco ortodoxo de Jerusalén, Teófilo III, al que recibió en su palacio. En la cita, el monarca afirmó que “Jordania, en el  contexto de la custodia hachemita de los lugares sagrados islámicos y cristianos en Jerusalén, continuará con sus esfuerzos para proteger estos sitios y defender las propiedades de las iglesias en todos los foros internacionales y sesiones de la Unesco”.

Con estas palabras, el Rey Abdalá II de Jordania ha reivindicado imperativamente el papel de “protector” de los Santos Lugares Cristianos de Jerusalén ante cualquier intento de alterar las reglas del Status Quo sobre las que se funda la convivencia entre diferentes comunidades religiosas en la Ciudad Santa, y también ante cualquier acción llevada a cabo para apropiarse de manera incorrecta de las propiedades inmobiliarias eclesiásticas.


Por ello, insistió en que “todo intento de confiscar la propiedad de los cristianos en Jerusalén Oriental debe considerarse nulo y debe ser detenido”.

Jordania es uno de los países musulmanes más moderados y donde los cristianos sufren menos discriminación. De hecho, cuatro Papas han visitado este país de Tierra Santa y por cuyo territorio paseó Jesús:  Pablo VI, Juan Pablo II, Benedicto XVI y recientemente, en 2014, Francisco.