Un centenar de nacionalistas hindúes ha atacado la iglesia dedicada a Nuestra Señora de Fátima en la región india de Andhra Pradesh, que había sido bendecida e inaugurada recientemente por el centenario de las apariciones. El 13 de mayo, el arzobispo de Hyderabad, monseñor Thumma Bala, inauguró el templo, fiesta de la Virgen de Fátima.

La turba estaba compuesta, según el padre Vijay Kumar Rayarala, superior del Pontificio Instituto de Misiones Extranjeras en India, por miembros de los “movimientos más fanáticos de la derecha nacionalista hindú”. Además, informó que la iglesia quedó “devastada” con imágenes de Jesús y  de la Virgen destruidas, así como los cuadros, ornamentos litúrgicos y las sillas.

Una señal "preocupante"
 “Es una señal particularmente preocupante no solo por el modo en cómo fue ejecutado
, sino también porque Hyderabad no se encuentra en una de las áreas donde este tipo de violencia haya sido verificada”, aseguraba este religioso del PIME.

“Estamos en shock y llenos de dolor. Que el Señor nos proteja y perdone a quienes han cometido esta destrucción. Es una señal muy peligrosa y nosotros los cristianos debemos estar unidos en la demanda de que sean detenidos los culpables”, expresó el padre Vijay, tal y como informa Aciprensa.



En declaraciones recogidas por Radio Vaticana, Mons. Monseñor Bala señaló que “este acto de desacralización, de vandalismo y la destrucción de las estatuas hiere de modo profundo los sentimientos religiosos de la Iglesia Católica”.

"Una experiencia horrible"
Por su parte, el Arzobispo de Bombay, cardenal Oswald Gracias, condenó este ataque y dijo que ha sido “una experiencia horrible”. Informó que en el momento del ataque no se estaba realizando ningún acto religioso, pero los atacantes comenzaron a molestar a los fieles presentes.

El cardenal Gracias señaló que “la intolerancia hace mal al país y es una vergüenza para todos. Condeno fuertemente este incidente, esperamos que quede como un hecho aislado”.

“Estas cosas no hacen bien a la nación. Se trata de un pequeño grupo, sin embargo estos hechos representan una vergüenza para todos nosotros. Cada cierto tiempo se verifican estos incidentes”, indicó. Sin embargo, destacó que “esta vez el gobierno reaccionó de forma rápida: cerca de 15 personas han sido encarceladas, el gobierno ha prometido apoyo para las actividades de la Iglesia”.