La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha interpuesto una querella por terrorismo y delitos de lesa humanidad contra la organización yihadista Boko Haram, fuertemente implantada en Nigeria, Chad, Niger y Camerún y que ha masacrado y secuestrado a numerosos civiles, en particular mujeres y niños.

La querella, que se dirige contra el líder del grupo terrorista, Abubakar Shekau, y contra los demás miembros de la organización, ha recaído en el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu.

Las actuaciones de Boko Haram fueron denunciadas por el exjuez de la Audiencia Baltasar Garzón [en una denuncia de una fundación que él preside, nota de ReL], que ha destacado este martes que “España el primer país que ha decidido abrir una investigación” sobre este grupo terrorista.

Esta nueva causa de justicia universal –la primera que se interpone después de la reforma que limitaba la competencia de los jueces españoles para investigar delitos cometidos fuera de sus fronteras- relata “ataques generalizados contra la población civil” con “especial incidencia en objetivos cristianos”, como el secuestro –y posible asesinato- de 200 niñas en un colegio católico en Chibok, al norte de Nigeria el 14 de abril de 2014.

Desde que inició sus acciones en 2002, Boko Haram ha asesinado a más de 12.000 personas en Nigeria.

Según la ONU, el grupo terrorista ha forzado la huida de al menos 650.000 personas. La escalada de violencia de Boko Haram para implantar un estado islámico ha causado más de 2.000 muertos y 10.000 desplazados en los últimos seis meses.

Las actuaciones de Boko Haram se recrudecieron en 2009, después de que el ejército nigeriano sofocara un levantamiento de Boko Haram dejando 800 muertos, entre ellos el líder del grupo, Mohamed Yusuf. Este fue sustituido por Shekau, que extendió el terror a Camerún, Chad y Níger, y que ha captado financiación internacional para actuar “en cualquier parte del mundo”, afirma la fiscalía.

Sus objetivos coinciden con los de Al Qaeda en el Magreb Islámico y su escisión Soldados del Califato, “que ha sido reiteradamente investigada en España”, relata el ministerio público.

La actuación que ha permitido la apertura de la causa es la presencia de una víctima española. El 22 de marzo de 2013, la religiosa española María Jesús Mayor García [según algunas fuentes, de la Sociedad del Santo Niño Jesús, de Madrid, www.santoninojesus.org; nota de ReL] fue acosada y coaccionada por Boko Haram en Ganye (Nigeria). La monja, pudo ponerse a salvo escondiéndose del ataque de los terroristas y tuvo que ser rescatada por los servicios de inteligencia del país africano, que la evacuaron ante el riesgo que corría su vida.

Boko Haram está dirigida por un Consejo de 30 miembros, cada uno de los cuales está a cargo de una unidad que se ocupa de una zona geográfica o desempeña una función distinta. La organización ha sido incluida por la ONU en la lista de entidades afiliadas a Al Qaeda. La interrelación de Boko Haram con otros grupos terroristas y la progresiva internacionalidad del yihadismo salafista nigeriano están suponiendo la consolidación de una verdadera amenaza a nivel internacional.

(Publicado en El País)

Al mismo tiempo que se conocía esta noticia, la agencia EFE ha difundido más información sobre la situación actual de Boko Haram en Nigeria.

El Gobierno local de Damasak, en el noreste de Nigeria, encontró este fin de semana [25 y 26 de abril de 2014] centenares de cadáveres en descomposición, entre ellos numerosos niños y mujeres, en diferentes puntos de la localidad, informaron medios locales.

Los cadáveres, cuya identificación es prácticamente imposible, pertenecen casi con toda seguridad a residentes de esta aldea que habrían sido asesinados por el grupo yihadista Boko Haram a principios del pasado mes de marzo, según el periódico local Daily Trust.

Fuentes citadas por este diario relatan cómo fueron encontrando cuerpos esparcidos por las calles, mientras que muchos otros estaban en casas, fosas comunes y en el lecho seco de un río cercano. 

Miembros del Gobierno local de Damasak dedicaron todo el fin de semana a recuperar los cadáveres y a enterrar los restos de las víctimas.

Damasak fue liberada el pasado 9 de marzo dentro de la operación multinacional liderada por Chad y Nigeria para reconquistar todos los bastiones urbanos del grupo islamista antes de las elecciones del 28 de marzo, un objetivo que, según el Ejército nigeriano, se cumplió con creces.

Tras la liberación de decenas de localidades en Borno, que se encuentra en el extremo noreste del país, el gobernador del estado, Kashim Shettima, estableció un comité para evaluar el nivel de destrucción y comenzar con los trabajos de reconstrucción antes de permitir el regreso de los residentes que huyeron.

Desde el comienzo de la operación multinacional a mediados de febrero de este año, los ejércitos de Chad y Nigeria, apoyados por los de Camerún y Níger, han logrado expulsar a Boko Haram de todos los pueblos y ciudades que controlaba desde hacía meses.

Sin embargo, la fuerza multinacional todavía no ha sido capaz de penetrar en el bosque de Sambisa, una reserva natural dos veces mayor que Bélgica y que se considera el último refugio del grupo islamista.