"En Irak se está produciendo un auténtico genocidio del que nadie quiere hablar y ninguna instancia internacional se ocupa". Así de contundente se ha mostrado Pascale Warda, católica caldea que fue ministra de Inmigración en el gobierno iraquí en 2004 y 2005. 

En rueda de prensa organizada por la Fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada (ww.ain-es.org) y la Fundación Promoción Social de la Cultura (FPSC), Pascale Warda aseguró: "Necesitamos ayuda internacional para luchar contra el Estado Islámico. Es diabólico. Es un movimiento internacional de terrorismo que necesita soluciones auténticas internacionales".

Warda es una de las principales voces contra la falta de libertad religiosa en Irak y, desde la irrupción del Estado Islámico, ha documentado los abusos contra los Derechos Humanos que se cometen en su país. Es católica caldea, fundadora de la Sociedad Iraquí por los Derechos Humanos (SIDH), y Presidenta de la Organización Hammurabi de Derechos Humanos. Además, participó con AIN en el lanzamiento en Roma del Informe sobre Libertad Religiosa 2014.

En su opinión, el Estado Islámico (EI) sólo quiere "aniquilar" la presencia cristiana y toda mìnoría social y religiosa que se oponga a sus principios.

Recuerda que la comunidad cristiana en Irak se remonta al siglo I, mucho antes de la llegada del Islam. "En Mosul por primera vez en 2.000 años no se celebra la Eucaristía. Es una etapa histórica muy oscura", señala. 

"Los cristianos están siendo masacrados y tienen que buscar ahora cómo reestablecer su existencia en un país que es suyo mucho antes que los demás. Es muy difícil, son pocos y están debilitados", ha asegurado.

En este sentido, ha advertido a los países occidentales que si el Estado Islámico "está ahora localizado en Irak, mañana mismo puede estar en sus propios países" y, por ello, ha pedido colaboración a la comunidad internacional para solucionar el problema.

En la rueda de prensa también ha participado el director de AIN, Javier Menéndez Ros, así como la directora de FPSC, María Beamonte.


Para sostener a los 120.000 cristianos iraquíes que se encuentran refugiados en el Kurdistán, la Fundación de la Santa Sede puso en marcha el pasado mes de diciembre la mayor campaña de sus 50 años de presencia en España.

En Bagdad, la Fundación Promoción Social de la Cultura tiene abierta su Campaña “Un grito de aliento”, también para apoyar a las familias huídas del norte y refugiadas en la capital.

Más información:
www.ayudaalaiglesianecesitada.org