Los cristianos en Irak "no tienen mucho tiempo", si no se lleva a cabo una acción militar sobre el terreno, debido a que los ataques aéreos "no son suficientes" para derrotar a las milicias del Estado Islámico.

Así lo afirmó este lunes el arzobispo caldeo de Erbil (Kurdistán iraquí), monseñor Bashar Warda, ante el Parlamento de Londres, según informa AsiaNews. El prelado "imploró" a los gobiernos occidentales que envíen tropas sobre el terreno, la única manera de derrotar a los yihadistas y permitir a los cristianos (fugitivos de Mosul y pueblos de la llanura de Nínive) volver a sus hogares.

Recientemente, y en un sentido similar, el obispo de Maiduguri pidió la intervención militar occidental para derrotar a Boko Haram en Nigeria, ante la incapacidad mostrada por las tropas locales.

La intervención en Westminster de monseñor Warda es parte de una visita del arzobispo caldeo de Erbil a Gran Bretaña para defender la causa de los refugiados cristianos iraquíes víctimas de la violencia islamista. Después del discurso en la Cámara, el martes mantuvo una reunión con el Sínodo General de la Iglesia Anglicana para aunar esfuerzos en el mismo sentido.


El arzobispo Bashar Warda, ante el sínodo general anglicano.

En la última década, explicó el prelado en el Parlamento, el númeo de cristianos se derrumbó "dramáticamente" en comparación con los 1,4 millones que había durante el régimen de Saddam Hussein. "Como católico, me resulta muy difícil hacer estas declaraciones", dijo monseñor Warda, pero "espero por una acción militar, ya que actualmente no hay otro camino" para resolver la situación: "Por favor, consideren -añadió, refiriéndose a las tropas británicas- centrar su atención en la necesidad de una acción militar".

Para el obispo caldeo, la situación en Irak "es peor que lo que ha sucedido en Afganistán" bajo el régimen talibán, con un número creciente (especialmente entre los jóvenes) que "quieren luchar en las filas de Daesh", el nombre árabe del Estado Islámico.


Recientemente, los líderes de la Iglesia caldea y los líderes cristianos iraquíes reconocieron, con diferentes matices, la necesidad de una intervención militar contra los yihadistas, incluso si se trata de una "solución desagradable". Al mismo tiempo, el patriarca, obispos y sacerdotes multiplican los llamados a las familias cristianas, para que no salgan del país dejándolo sin una presencia cristiana minoritaria, pero significativa para el desarrollo de toda la nación.

Mientras tanto, las fuerzas de seguridad kurdas, con el apoyo de la incursión aérea de Estados Unidos, han recuperado algunas porciones de terreno al Estado Islámico cerca de Mosul, en el norte de Irak. El avance en torno a la fortaleza yihadista y segunda ciudad más importante del país se considera crucial a nivel estratégico, con vistas a una ofensiva más amplia de las fuerzas de la coalición contra los terroristas.

Los asesores militares también han proporcionado "asistencia en inteligencia" a los combatientes kurdos, listos para continuar su avance. Fuentes militares dicen que "en las próximas semanas" Bagdad pondrá en marcha una vasta operación para la reconquista de los territorios en manos de Estado Islámico.