Dani Wani, el esposo cristiano de Meriam Yehya Ibrahim, una mujer de 27 años de edad con ocho meses de embarazo, condenada a muerte en la horca en Sudán acusada de apostasía contra el Islam, confesó su frustración al no saber qué hacer para obtener la libertad de su esposa y aseguró que está refugiado en la oración.

En declaraciones a la cadena de noticias CNN el 15 de mayo, Dani Wani, que usa silla de ruedas y depende en gran medida de los cuidados de su esposa, dijo que "estoy tan frustrado. No sé qué hacer. Solo estoy rezando".

Meriam Tehya Ibrahim fue condenada a muerte por supuestamente renunciar al Islam, a pesar de que ella asegura siempre haber sido cristiana.

En efecto, la madre de Meriam la crió cristiana ortodoxa, luego de que su padre musulmán abandonara el hogar. Sin embargo, para la corte la religión de la joven es la de su padre, por lo que su ejecución se deberá realizar al poco tiempo de dar a luz a su bebé. [Otras fuentes consideran que puede ser incluso 2 años después, nota de ReL]

La corte también la sentenció a 100 latigazos por el delito de adulterio, pues su matrimonio con un cristiano como Dani Wani no es reconocido por la ley islámica.

Tras ser advertida por un religioso musulmán del peligro para su vida y luego de habérsele ofrecido volver al Islam, Meriam aseguró que "soy cristiana y seguiré siendo cristiana".

Durante este tiempo, la mujer embarazada permanece en la cárcel junto a su otro hijo de un año y ocho meses.

El abogado de la joven, Mohamed Jar Elnabi, aseguró a CNN que Meriam "es muy fuerte y muy firme. Es muy clara en que es cristiana y que saldrá algún día".

Elnabi señaló además que el otro hijo de Meriam, que está junto a ella en prisión, "está muy afectado por estar atrapado dentro de una prisión a tan temprana edad. Está siempre enfermándose debido a la falta de higiene y bacterias".

La joven también está afrontando complicaciones en su embarazo, indicó el letrado, pues incluso un pedido de llevarla a un hospital privado le fue negado "debido a medidas de seguridad".

El abogado Elnabi indicó que ha recibido amenazas de muerte, exigiéndole que abandone la defensa de Meriam.

"Me siento muy asustado", confesó, pues desde el día anterior a la sentencia de la joven "vivo con miedo si solo escucho una puerta abrirse o un ruido extraño en la calle".

Sin embargo, el abogado aseguró que "no podría nunca dejar el caso. Este es un asunto de creencias y principios. Debo ayudar a alguien que está en necesidad, incluso si me costara mi vida".

El congresista de Estados Unidos Chris Smith, jefe del panel congresal que supervisa la política estadounidense en África, dijo el 15 de mayo que la sentencia de muerte contra Meriam "es una afrenta contra la libertad religiosa en todas partes".

"El rechazo del gobierno de Sudán a permitir la libertad religiosa fue una de las razones de la prolongada guerra civil en Sudán. Los Estados Unidos y el resto de la comunidad internacional deben demandar a Sudán que revierta esta sentencia inmediatamente".

Smith señaló que "la disposición de la señora Ibrahim para defender su fe -incluso frente a la muerte- es una verdadera señal de un poco común coraje y valentía".