Se esperaba un Cónclave de 117 cardenales electores, pero ahora ya se confirma que acudirán, como mucho, 116. El cardenal Julius Riyadi Darmaatmadja, arzobispo emérito de Yakarta, Indonesia, de 78 años, ha anunciado que no participará en el Cónclave, "por decision libre y personal", según declaró a la agencia AsiaNews, debido a sus problemas de salud. 

Desde la casa Emmaus para sacerdores ancianos y retirados que mantienen los jesuitas en Ungaran, en la isla de Java, el cardenal señaló el "deterioro progresivo" de su salud, sobre todo de su vista, "lo que sería un serio obstáculo", afirma, para el trabajo en el Cónclave, donde no se permite la participación de ayudantes.

No poder leer textos y documentos es un obstáculo demasiado grande para una tarea que requiere serenidad y autonomía. Él no quiere "romper el protocolo" ni dificultar el trabajo de los otros cardenales, apunta.

"Estoy convencido de que ya no es adecuado que me siente con los otros cardenales para elegir al nuevo papa, así que he decidido no ir a Roma a ese importante evento en la historia de la Iglesia", declara a la agencia misionera asiática.

El cardenal indonesio asegura, además, "entender plenamente" los motivos del Papa para renunciar por su salud. "Yo también lo he vivido de primera mano cuando llegué a los 75 años y renuncié como arzobispo de Yakarta", porque, dice, para ser obispo de una metrópolis se necesita "una buena salud física".

Así, Asia será representada sólo por 10 cardenales, de los cuales 5 son de la India, y los otros de China, Líbano, Filipinas, Sri Lanka y Vietnam. Eso es menos que Estados Unidos, que tiene 11 cardenales, o que la desproporcionada Italia, con 28.