El sínodo de los anglicanos en Inglaterra rechazó ayer la ordenación de "obispas", postura que era apoyada por el arzobispo de Canterbury y líder máximo de la Comunión anglicana, Rowan Williams, y su recientemente designado sucesor, Justin Welby.

Para ser aceptada, la propuesta debía obtener el apoyo de dos tercios del Sínodo General de los anglicanos. Aunque fue aprobada por los obispos y los miembros del clero anglicano, no tuvo el respaldo de los laicos.

Según señala la BBC de Londres, "el debate sobre el nombramiento de mujeres obispo es uno de los temas que más divisiones ha provocado en el seno de la iglesia Anglicana que ya votó a favor de ordenar mujeres sacerdotes hace 20 años".

La comunión anglicana sufrió una importante ruptura interna luego de que algunas de sus comunidades, como la iglesia episcopal de Estados Unidos, aprobaran la ordenación de obispos homosexuales y mujeres "obispos".

En noviembre de 2009, el Papa Benedicto XVI publicó la constitución apostólica Anglicanorum coetibus, en la que establece el modo en el que los anglicanos que así lo deseen puedan ingresar a la comunión plena de la Iglesia Católica.

El 15 de enero de 2011, la Santa Sede anunció la creación oficial del Ordinariato Personal de Nuestra Señora de Walsingham para Inglaterra y Gales, como "una estructura canónica que permite una reunión corporativa de tal modo que los ex anglicanos pueden ingresar a la plena comunión con la Iglesia Católica preservando elementos de su patrimonio anglicano".