Su nombre es Youcef Nadarkhani y tiene 34 años. A los 19 se convirtió al cristianismo y ahora es pastor cristiano evangélico. El año pasado fue condenado a muerte en Irán por el “delito de apostasía”. El American Center for Law and Justice (ACLJ) alertó ayer de que la ejecución podría llevarse a cabo mañana, día 27. La Audiencia Provincial de Gilan, en el noroeste del país, señaló que Nadarkhani tiene ascendencia islámica y, según ellos, no tiene derecho a ser cristiano, así que debe renegar de Cristo.


En una escena propia de una de las peores dictaduras del mundo -eso es precisamente Irán-, los magistrados que juzgaban al joven pastor evangélico le conminaron a “arrepentirse”. Youcef respondió: “arrepentirse significa retornar. ¿A qué debería retornar? ¿A la blasfemia que tenía antes de mi fe en Cristo?” Los jueces replicaron: “a la religión de tus ancestros, el Islam”. Youcet entonces respondió de forma categórica: “no puedo”.

Según la Shariah (ley islámica), al apóstata sólo se le conceden tres oportunidades de retractarse, tras lo cual, de no hacerlo, puede ser ejecutado por el simple hecho de negarse a abrazar el Islam. Youcef ya se ha negado a retractarse dos veces: hoy está previsto que se le plantee la tercera y última. Si el joven pastor no reniega de su fe cristiana, podría ser ejecutado en cualquier momento. Según el ACLJ, la ejecución podría producirse el miércoles a primera hora, pues la ley islámica no permite apelación alguna.


En medio de la presión internacional para impedir la ejecución de este cristiano, en noviembre del año pasado se intentó que el Gobierno español hiciese algo por Youcef, aprovechando que un mes antes, en el acto de constitución de la Comisión Internacional contra la pena de muerte, impulsada por España, Zapatero había declarado que la lucha contra la pena de muerte es “el mejor reflejo” de su política exterior.

Pues bien: el Twitter de Moncloa ignoró todas las peticiones sobre Youcet Nadarkhani. A día de hoy, la web de La Moncloa y la del Ministerio español de Asuntos Exteriores no han publicado nada sobre este caso que ha movilizado a gobiernos de otros países.


En vista la pasividad del Gobierno ante la actitud criminal del régimen iraní, ReL apela a su compromiso. 

Los datos de contacto de la Embajada de Irán en Madrid para poder hacer la llegar la protesta por esta condena a muerte son los siguientes:

Teléfono: 91 345 01 16

(para llamar desde fuera de España: +34 91 345 01 16)

Fax: 91 345 11 90

(para contactar desde fuera de España: +34 91 345 11 90)

Email: embiran@hotmail.com