Glenn Close, la inolvidable Cruella de Vil en “101 dálmatas” ha recibido en San Sebastián el Premio Donostia 2011 en reconocimiento a su larga y exitosa trayectoria como actriz. Pero también para promocionar “Albert Nobbs”, su última película, “una historia de supervivencia” que narra la historia de una mujer (Close) que se hace pasar por un mayordomo para sobrevivir en la Irlanda de finales del siglo XIX.

Quizás esta promoción no habría trascendido el ambiente cinematográfico de no haber sido por unas declaraciones suyas en las que ha asegurado que el género “no importa”, y que todos aquellos que son tan anticuados que no pueden rechazar el género natural y los roles de género sencillamente tendrán que “ir muriéndose”.

La idea que está detrás de Albert Nobbs, que también fue exhibida durante el festival de cine internacional en Toronto (Toronto International Film Festival 2011), es la derrumbar las ideas "convencionales" sobre el género.

“El género es irrelevante. Básicamente, debe ser irrelevante”, declaró Close al periódico canadiense National Post.

La actriz dice que ella espera que su actuación como una mujer que físicamente se hace pasar, de modo convincente, como un hombre, “engendre mucha conversación, porque yo creo que muchas personas fingen sobre esto”.

“Yo no soy gay…. pero yo me siento muy cómoda estando en la compañía de todo el mundo, no solamente de gays. Pero, honestamente, yo creo que los derechos gay… comprenden el último de los temas de importancia”, dijo.

Según relata Notifam, en un comentario en que parcialmente se parafraseaba a Close, National Post concluyó con lo siguiente: “Algunas personas cambiarán su punto de vista, y otros que, o son demasiado viejos, o son demasiado limitados de mente, para aceptar la belleza de la diferencia, sencillamente tendrán que ‘ir muriéndose’.”

Esta no es la primera vez que hace de hombre. Actuó de pirata durante el rodaje de Hook, de Steven Spielberg y con el actor Robin Williams.