La eutanasia en Holanda sigue con su pendiente resbaladiza y en vez de poner freno a los casos en los que los médicos se exceden y van más allá de sus atribuciones, justifica sus prácticas y actualiza así sus protocolos.

A partir de ahora los médicos holandeses que practican eutanasias a pacientes con demencia podrán verter sedantes en las infusiones o servirles comida con pastillas en su interior para dormirles y así evitar que puedan negarse “enfadarse, agitarse o volverse agresivos” ante la idea de ser asesinados.

Pero la cosa va más allá puesto que también podrán iniciar el protocolo de la eutanasia sin tener que ponerse de acuerdo con el paciente en la fecha, la hora y el método.

El precedente del "caso Arends"

Para entender este cambio de protocolo hay que remontarse all “caso Arends”, la investigación realizada a la doctora Marinou Arends por presunto asesinato al aplicar la eutanasia a una anciana con demencia senil contra su voluntad para lo que colocó un sedante en su café para una vez dormida administrarla una inyección letal.

La geriatra fue procesada y más tarde absuelta, por lo que según informa The Guardian la Comisión de Control de la Eutanasia ha decidido actualizar sus protocolos para que los médicos no tengan problemas a la hora de actuar como Arends.

La doctora Arends, experta en Geriatría, fue finalmente absuelta por la justicia

El nuevo código dice que en los casos en los que un paciente tenga demencia avanzada, “no es necesario que el médico acuerde con el paciente el momento o la forma en que se administrará la eutanasia”.

Esta decisión no ha sido acogida por unanimidad. Cuando el caso de 2018 se hizo público por primera vez, 220 médicos condenaron públicamente que un profesional sede "en secreto" a pacientes a los que se ayudaba a morir.

"De todos modos le apliqué la eutanasia"

“Tres veces dijo ‘no’ pero de todos modos le apliqué la eutanasia”, reconocía fríamente la doctora Arends cuando declaraba por su caso.

La anciana que fue víctima de su actuación había sido llevada a una residencia contra su voluntad. Ella se quejaba mucho y esta doctora había analizado su testamento vital , donde había sido clara, que la eutanasia sólo se proporcionaría “a mi solicitud, cuando crea que es el momento” y cuando “esté en plena capacidad” para solicitarlo.

Esto nunca sucedió. Arends le preguntó a la mujer tres veces: "¿Qué opinas de si te ayudo a morir?". Y tres veces la anciana respondió desconcertada que no quería morir. Pero según la doctora, esta anciana ya no pensaba por sí misma por lo que se escudó en su intención firmada años atrás sobre la eutanasia.

Tal y como recuerda Tempi, la eutanasia se fijó en la mañana del 22 de abril de 2016 con la complicidad de su marido, su hija. y yerno de la anciana. Para evitar el "pánico, miedo, frustración, rabia" que mostraba cada vez que tocaban al sujeto, Arends vertió un sedante en el café de la anciana y, cuando pensó que estaba dormida, empezó con la primera de las tres inyecciones necesarias para matarla. Pero la anciana se despertó: al darse cuenta de lo que estaba sucediendo, comenzó a retorcerse tratando desesperadamente de zafarse de ella. Murió a los pocos minutos, inmovilizada por un médico y familiares decididos a "ayudarla". Por ello, la Comisión habría criticado a Arends. No por haber matado brutalmente a una mujer en contra de su voluntad, sino por haberla drogado en secreto y sin informarle de nada en ausencia de instrucciones "claras".

***

Cosas gratis que puedes hacer ya frente a la eutanasia:

- En España, súmate online a la Petición #MasPaliativos #StopEutanasia de la Plataforma Los 7000

- Difunde los testimonios y vídeos de www.vividores.org

- Reenvía los artículos de ReL con argumentos contra la eutanasia

- Difunde los vídeos de www.morirenpaz.org