La policía italiana investiga el robo de una reliquia con sangre del Papa Juan Pablo II que fue sustraída la madrugada del domingo 26 de enero de la iglesia de San Pietro della Ienca, en L´Aquila, en la región de Los Abruzzos, donde estaba custodiada.

Más de medio centenar de agentes con perros especializados en la búsqueda de personas han peinado los alrededores de la pequeña iglesia de San Pedro en busca de la ampolla que contiene la sangre del Pontífice, según informa la edición digital de La Repúbblica.

Los investigadores temen que los ladrones quieran deshacerse de la reliquia.

El robo fue descubierto por Franca Courier la hija del presidente de la asociación cultural San Pedro Ienca, y tras entrar en la iglesia de piedra se dieron cuenta de que faltaba el relicario de oro y un crucifijo.

El presidente de la asociación cultural, Pasquale Cuourier, ha descatado que solo existen tres reliquias en el mundo que contengan la sangre de Juan Pablo II y apuntó incluso la posibilidad de que la sustracción pudiese haberse efectuado con algún fin "satánico", según recoge el diario italiano.

Juan Pablo II se encontraba muy unido a la iglesia donde se ha cometido el robo, al encontrarse muy cerca de la montaña de Gran Sasso, cerca de los Apeninos, donde el Papa Woytila acudía con cierta frecuencia a pasear, meditar e incluso esquiar.

En 2011, el ex secretario privado de Juan Pablo II, el cardenal Stanislaw Dziwisz, dio a la comunidad local de Abruzzo esta muestra de la sangre del Papa como "un signo de su amor hacia la montaña", según informa Reuters.