"Hoy quiero contemplarte, Espíritu Santo, junto al Padre y al Hijo, en esa Trinidad santísima. 

Dame tu gracia para reconocer tu hermosura, ese misterio profundo de Dios. 
Porque tú vives junto al Padre y al Hijo en una infinita comunicación de amor. 
Así descubro que Dios es comunidad, y que cada uno de nosotros ha sido creado según ese modelo divino.

Por eso, Señor, cuando te contemplo, reconozco que no puedo vivir solo, que en lo más profundo de mí ser está el llamado a vivir con otros, en unidad y amor. 

Puedo ver una vez más que nadie vive con dignidad si escapa de los demás, o si es excluido de la vida social.

Y así, Dios mío, contemplo tu misterio de amor y de unidad que puede sanar las divisiones, los egoísmos y el individualismo.

Tómame como instrumento de tu amor infinito, Espíritu Santo, para que pueda evangelizar sembrando comunión fraterna, justicia y solidaridad. 

Amén."