Este lunes se ha inaugurado la Conferencia Mundial de las Religiones en Madrid a cargo del arzobispo de Madrid, el cardenal Carlos Osoro. Reunidos por la Fundación Evsen, durante los próximos días convivirán y debatirán en la capital de España autoridades religiosas cristianas, musulmanas y judías.

En su intervención, el cardenal Osoro ha afirmado que se están alcanzando “máximos inasumibles de persecución religiosa en el mundo”, por lo que ha apelado a la concordia entre los diferentes credos.

La persecución también en países de tradición cristiana

El arzobispo de Madrid ha denunciado la situación de las minorías cristianas en diversos países, donde “el cristianismo es perseguido de manera brutal”. “Estoy pensando en realidades concretas de la iglesia martirial en estos momentos de la historia: Siria, Irak, Irán, Egipto o Venezuela, por citar algunos ejemplos de persecución contra el cristianismo”, agregó.

Según recoge la web del Arzobispado de Madrid, Osoro ha advertido también frente a la “cristianofobia en países de tradición cristiana”, que ha definido como una “patología a la que no hay que perder la pista”.

Por ello, añadió que “es verdad que en nombre de la religión se han podido justificar las confrontaciones, pero esto ocurre cuando se toma el nombre de Dios en vano”.  “La verdadera experiencia de Dios  para los creyentes, más allá del credo que confesemos”, implica un llamamiento a “construir un mundo presidido por la concordia, el amor y la paz”, de modo que “solo una interpretación torcida e interesada de Dios puede levantar muros y provocar violencias”.

Importantes líderes de distintas religiones

En el congreso inaugurado este lunes participarán, entre otros, el gran rabino de Jerusalén; el gran muftí de Siria, o Tawadros, el papa copto de Egipto, así como representantes políticos como la ministra de Justicia, Dolores Delgado, o el presidente del PP, Pablo Casado.

Entre los representantes católicos se encuentran los cardenales Rouco (emérito de Madrid) y Cañizares (arzobispo de Valencia), a quienes ha precedido en una de las primeras intervenciones del lunes el cardenal albanés Ernest Simoni, representante de una Iglesia mártir, hermanada con la mayoría musulmana por medio de la persecución religiosa durante el régimen socialista.