Durante la inauguración del II Congreso Nacional de Educadores Católicos el cardenal Antonio Cañizares destacó que “no podemos ceder el derecho de los padres de educar a sus hijos”. Y dejó claro a los presentes que “si educa el Estado, no podemos tener una sociedad democrática; si educa la familia, la sociedad es libre”.

El congreso que se celebró este sábado fue organizado por la Fundación Educatio Servanda y celebrado en la Universidad Católica de Valencia. El cardenal insistió en su intervención en que “la tarea educativa de los padres es primordial y nadie puede sustituirla; así lo expresa el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, que relaciona el derecho y deber de los padres en la educación de la prole -original, esencial y primario- con la transmisión de la vida humana”, ha añadido el cardenal Cañizares.

"Los padres tienen el deber de vigilar"
En este sentido, “los padres tienen el derecho a elegir los propios instrumentos formativos conformes a los medios que puedan ayudarles mejor en su misión educativa, incluso en el ámbito espiritual y religioso, y las autoridades públicas tienen la obligación de asegurarlo”. Igualmente, “los padres tienen el deber de vigilar, de aportar y de asociarse para garantizar esta educación y a la Iglesia le corresponde ser subsidiaria de los padres”, ha expresado el Gran Canciller de la UCV.

Tal y como recoge la agencia AVAN, en la apertura del encuentro también participó por Juan Carlos Corvera, presidente de Educatio Servanda. Reconoció que “leyendo en la actualidad la Declaración Universal de Derechos Humanos se ve que hay artículos que están asumidos pero otros sobre los que hay que seguir trabajando”. Por ello, “proponemos una vigilancia de las personas sobre sus propios derechos fundamentales y un reconocimiento a los derechos de los demás”.

Preocupación por leyes como las LGTB
“Nos preocupan mucho las leyes que están basadas en la discriminación positiva así como las que sancionan por el hecho de estar en contra de una determinada legislación, como son, por ejemplo, las legislaciones de los colectivos LGTBI: bajo una capa de proteger unos derechos de un colectivo vulnerable se ha ido bastante más allá y lo que se ha dado es un derecho preferente sobre otras personas que piensan distinto sobre la identidad, orientación y educación afectivo sexual. Esto es lo que nos interesa poner a la luz de la propia declaración y ver si realmente estamos avanzando en la dirección correcta”, ha expresado.

La ponencia inaugural corrió a cargo de Vicente Bellver, catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universitat de València, quien destacó que "la educación es un derecho que tiene como objeto principal el pleno desarrollo de la persona pero también el fortalecimiento de los derechos humanos en la sociedad y, para eso, es muy importante educar a las personas en derechos humanos”.

Por otro lado, incidió, como el cardenal Cañizares, en que los padres "son los titulares principales de este derecho". “Los derechos humanos no basta con proclamarlos sino que hace falta interpretarlos y la interpretación está muy condicionada por el tiempo en que vivimos, lo que hace que en momentos nos parezca subrayar el carácter básico de la libertad de expresión y, en otros, más importante el de la igualdad de todos en sus diferencias”.
 
Así, cuando derechos entran en colisión, “la labor de conseguir que se integren correctamente nos corresponde por un lado a los jueces y tribunales pero, por otro, a la sociedad, para que sea capaz de dotar a cada uno de ellos del contenido adecuado”, ha afirmado el ponente.