Los 5 municipios de la isla de Ibiza, que suman 140.000 habitantes, y otras entidades públicas de la isla deben algo más de medio millón de euros a Cáritas Ibiza, que adelanta fondos y recursos a las personas en apuros, especialmente a las que tienen dificultades de vivienda. 

Explica Sonia Ribas en la edición balear de El Mundo que a Cáritas le cuesta poder atender a la gente si los ayuntamientos y entidades locales no cumplen con sus compromisos y pagos. 

Según cálculos de la entidad, ahora mismo las instituciones de Ibiza les deben «algo más» de medio millón de euros. 

«Es un tema que nos preocupa mucho. Nosotros cada noche servimos los platos de comida a la gente que lo necesita, atendiendo a quien lo necesita, pero a las instituciones les cuesta mucho pagar por una causa o por otra y no arrancamos. Éticamente deberían desenvolverse de otra manera porque no es de recibo que tengamos que invertir mucho tiempo colgados de los teléfonos para que cumplan una cosa a la que se han comprometido y nosotros, mientras, debamos adelantar mucho dinero, lo que nos crea dificultades», lamentan fuentes de Cáritas. 

«Nosotros no fallamos nunca a la hora de hacer nuestro trabajo. Ellos están comprometidos socialmente pero después les cuesta», reiteran. 


Desde Cáritas destacan que el Consell de Ibiza «este año se ha puesto las pilas, no tanto otros ayuntamientos e incluso instituciones europeas que nos deben dinero desde hace varios años, pero el dinero no puede interponerse en un trabajo solidario», sentencian. 

El Consell está presidido por Vicent Torres, del PSOE. La ciudad de Ibiza, San José y San Antonio Abad tienen alcaldes del PSOE; Santa Eulalia y San Juan Bautista lo tienen del PP.

Acabada la temporada turística y sus contratos temporales, muchas personas se acercan ahora a las Cáritas parroquiales. 

«Se está notando ahora un aumento de las peticiones de ayuda para cosas puntuales, vales de comida o ropa, y el comedor lo volvemos a tener completo y son unas 60 plazas. Haciendo comparativas con el año pasado, los datos son similares, con lo que la tan comentada finalización de la crisis no está llegando al ciudadano medio», insisten.

«En Ibiza hay un turismo de lujo, con elevadas ocupaciones turísticas, pero ello no repercute después en los trabajadores de las empresas dedicadas al turismo», reiteran. El perfil de las personas que están acudiendo a Cáritas Ibiza es el de una mujer, con familia y de mediana edad. 


Muchos acuden por problemas de alojamiento y vivienda. «No hay día en que no recibamos a gente por temas de vivienda. Además, se da la circunstancia de que a muchas personas se les están acabando contratos de alquiler de varios años y no pueden renovar porque han aumentado precios. Vemos familias viviendo todas juntas en una sola habitación, con los problemas que ello provoca», lamentan. 


Cáritas Ibiza también trabaja en el ámbito laboral. «Estamos gestionando que trabajadores de la construcción, por ejemplo, puedan seguir gratuitamente uno de los cursos que se requieren para trabajar en el sector», avanzan.

Iniciativas como la recogida de ropa en contenedores, con más de medio millón de toneladas al año, permiten a Cáritas contar con pequeñas ayudas económicas.