Las cuentas de Twitter de varios obispados se hicieron eco este domingo de los altercados violentos por el referéndum ilegal de Cataluña. A mediodía del lunes se contabilizan 840 ciudadanos heridos (según la Generalitat) y 33 agentes del orden heridos (según los sindicatos policiales).

Casi todos son heridos leves o muy leves (solo habría habido 2 heridos graves), aunque en la era de los teléfonos con cámara las escenas de gritos y empujones grabadas y difundidas han llenado de emociones muy tristes y desagradables las pantallas.

No hay escenas de gases lacrimógenos pero sí algunas de pelotas de goma, que los Mossos dejaron de usar hace algunos años y que han causado uno de los heridos graves.

Los obispos o cuentas episcopales que se pronuncian (sobre todo en la tarde del domingo) se dividen en dos estilos: unos lamentan la violencia en general; otros parecen considerar que hubo violencia exclusivamente por parte de los cuerpos policiales (quizá ignorando los 33 heridos que han sufrido la Policía Nacional y los Guardias Civiles). 


El cardenal Omella, de Barcelona, declara "deplorable" la "situación de violencia que hoy se vive en Cataluña. Hay que encontrar una salida pacífica y democrática", anima.



El obispo de Tarrasa, José Ángel Sáiz, no habla de la violencia sino de la línea a seguir. "Pedimos un diálogo sensato y responsable, sin intereses partidistas, buscando la justicia y la verdad, el bien común y la paz social".   




Francesc Pardo, el obispo de Gerona, con fama de ser de los más nacionalistas de Cataluña, habla de "condenar la violencia que sufre el pueblo de Cataluña" (refiriéndose a los heridos por resistencia a la autoridad policial en el referéndum ilegal). Pide diálogo "sincero y pacífico".

El obispado de Gerona retuitea además una imagen de enfrentamiento policial del programa Signes dels Temps, el programa semanal de información religiosa de la televisión autonómica TV3, mencionando "la violencia que padece Cataluña".



Aunque a menudo se ha dicho que el arzobispo de La Seu d'Urgell, Joan-Enric Vives, es de los más nacionalistas de Cataluña, en estas semanas no se ha manifestado nunca en ese sentido y su nota respecto a la violencia del domingo se limita a remitirse y enlazar al arzobispo de Tarragona, como presidente de la Conferencia Episcopal Tarraconense. "A la búsqueda de una salida pacífica y democrática; unidos...", se lee en el tuit del obispado de los Pirineos. 


Muchos de los maristas de Cataluña firmaron el manifiesto de 400 clérigos a favor del referéndum. Ahora la cuenta de los Maristas de Cataluña anuncia: "Como institución educativa defendemos los valores de diálogo, paz y solidaridad y condenamos la violencia intolerable contra la población catalana". 




Esta foto muestra la cola para votar en el referéndum ilegal en la sede de los jesuitas catalanes en la Calle Caspe, de Barcelona; ya en la "consulta" independentista del 9-N se usó con ese fin. 


"Condenamos las actuaciones violentas contra ciudadanos pacíficos hoy y renovamos la llamada a la serenidad y al diálogo", explica un tuit de la abadía de Montserrat firmado por el abad. 



Mucho más militante es la cuenta de Twitter del monasterio de Poblet, presentando a monjes que van a votar al referéndum ilegal. "Los monjes de MonestirPoblet hemos podido votar en Vimbodí con normalidad. Mossos y tractores defienden a los ciudadanos". No especifica de quién los defienden ni porqué los Mossos d'Esquadra necesitan tractores. (Quizá se refieren a "mozos" del pueblo, hombres jóvenes). 




Por último, Sor Lucía Caram, monja argentina mediática, muy progresista y nacionalista, muestra como van a votar unas monjas ancianas al referéndum ilegal. 

Pincha aquí para ver el recuento de votos del referéndum ilegal en una parroquia de la archidiócesis de Tarragona.