A medida que algunos conventos de ciudades españolas van quedando vacíos por la falta de vocaciones y el envejecimiento del clero, hay obispos que buscan paliar la situación con grupos de religiosos que llegan de otros países no europeos.

Cuando llega un grupo de varios sacerdotes o consagrados que comparten un carisma, un país de origen común y una visión parecida de las cosas, es más fácil que se apoyen mutuamente, crezcan juntos y puedan enraizar en un entorno distinto al que estaban acostumbrados. Es un caso distinto al del seminarista diocesano llegado de países hispanos o africanos, que se formará en España pero luego llevará en solitario varios pueblos.


El Diario de Tarragona cuenta algunos casos de de religiosos llegados a esta antigua ciudad romana, en la que quizá predicó el mismo San Pablo en su viaje a Hispania. Ahora predican  allí religiosos de la India (en la iglesia del Carmen de la calle Assalt) y de Brasil (en el antiguo convento capuchino de San Antonio de Padua). 

La comunidad de la iglesia del Carmen son carmelitas de la India. Su prior se llama Lean Jude y pasó antes 4 años en Italia. Explica que la comunidad local les recibió «muy contenta» y que los carmelitas «hacen muy buena formación con la gente». Jude afirma que «las personas van con devoción a la Virgen del Carmen y asegura que su iglesia se llena», aunque falta gente joven. Ellos dicen que quieren «guiar a la gente a meditar y orar». 


La comunidad brasileña llegó en junio de 2015. Son cuatro consagrados y un sacerdote de la comunidad Palavra Viva (palavraviva.com), nacida en Brasil en 1995 pero que hoy cuenta con presencia en varios países. Palavra Viva tiene 13 casas de misión en Brasil, 6 en Francia, 3 en Italia, una en Suiza, otra en Portugal y la de Tarragona. 


  Los brasileños de San Antonio de Padua, en Tarragona, del movimiento Palavra Viva 

Su espiritualidad se basa en: 

- adoración eucarística
- rosario diario
- misa diaria
- Lectio divina diaria 
- vivencia de los sacramentos
- devoción a la espiritualidad de Fátima
 
José, consagrado y administrador de la iglesia de Sant Antonio de Padua en Tarragona, entiende su centro como «un lugar de evangelización y para hacer actividades de misión». Asegura que su carisma radica en «poner el foco en los jóvenes y las familias». 

Los religiosos de Palavra Viva hacen evangelización en la calle al estilo de "Luz en la Noche" y Centinelas de la Mañana: mientras unos cantan o tocan canciones de alabanza y adoración en el templo, otros salen a la calle a invitar a los viandantes a encender una vela o escribir una petición para Dios.  

Aseguran que a este templo «viene mucha gente, sobre todo en fin de semana», y especifican que sus parroquianos son una comunidad grande de catalanes, así como personas de otras zonas del Estado y latinoamericanos.


Para José, lo prioritario al llegar a un lugar diferente es aprender el idioma. Por ello, «aprendemos tanto catalán como castellano para acercarnos a las personas». Según él, «hablar el idioma que la persona habla es muy importante. Pero el mayor desafío no es el idioma, la comida o el clima; es la mentalidad. El mayor desafío es entender cómo piensa un europeo».

Eso sí, cree que los españoles y los brasileños se parecen «en la alegría, en las ganas de vivir y en la simplicidad».