Desde 2015 Navarra, una de las comunidades ricas de España, y con sistema fiscal propio, es gobernada por una alianza de Geroa Bai (nacionalistas vascos), EH Bildu (izquierda abertzale pro-ETA) y la izquierda radical de Izquierda-Ezquerra. Esta alianza, con la presidenta Uxue Barkos a la cabeza, presume de ser social y de mantener con una "renta garantizada" a las personas más necesitadas. Se supone que de ello se encarga el consejero de Políticas Sociales, Miguel Laparra, de Izquierda-Ezkerra.

Pero en la práctica quien mantiene a esos necesitados y quien paga esa renta a los pobres es Cáritas Pamplona-Tudela (caritaspamplona.org), la ONG de la Iglesia Católica para la caridad y la solidaridad, y lo hace endeudándose esperando que, algún día, el Gobierno navarro pague. 


Caritas ha adelantado este mes de mayo 300.000 euros a perceptores de la Renta Garantizada, según explica el Diario de Navarra. Se trata de la cantidad máxima de dinero que la entidad se ha fijado para realizar estos adelantos y que han alcanzado este mes de mayo.

El director de Cáritas, Ángel Iriarte, declaró a los periodistas, en la presentación de una tómbola solidaria, que "este mes hemos tenido que decirle -al Gobierno de Navarra- que han llegado al tope" y que "hasta que nos paguen ya no adelantamos más".

Iriarte ha reconocido que desde el Ejecutivo foral "hay voluntad de implementar ciertas medidas" y "se están dando pasos" para acabar con estos adelantos pero "a fecha de hoy todavía no funcionan".


  Miguel Laparra, de Izquierda-Ezquerra, vicepresidente y responsable de Asuntos Sociales en Navarra, una de las regiones ricas de España y con sistema fiscal propio


Además, el director de Cáritas protesta del trato fiscal que sufre la entidad solidaria. "Es decir, si Cáritas construye un centro ocupacional, que no es para sacar beneficio sino que es al servicio de la gente más excluida, tener que pagar impuestos parece un poco absurdo", ha incidido.

Iriarte ha remarcado que su entidad "intenta ser autónoma económicamente". "Entendemos que la forma en que podemos responder inmediatamente a las cosas según nuestros criterios y en libertad es ser autónomos económicamente", ha explicado.

La entidad recibió el año pasado 50.000 euros de ayudas públicas procedentes del Gobierno de Navarra que se destinaron a viviendas de alquiler de integración social y al comedor social. En este sentido, Iriarte ha destacado que Cáritas "prácticamente no pedimos ayudas al Gobierno de Navarra". Las ayudas públicas a Cáritas Pamplona-Tudela normalmente no llegan ni al 2% de sus ingresos (un 60% de su financiación viene de sus socios y donantes pequeños, y un 10% de colectas en las parroquias). 

Cada año esta Cáritas Diocesana atiende entre 6.000 y 7.000 individuos o unidades familiares.