Desde el domingo 5 hasta el lunes 13 de junio, festividad de San Antonio de Padua, tendrá lugar la novena de misas en honor del santo.


Con ese motivo, El Pan de los Pobres hace una propuesta a sus lectores: todos los días de la novena, la revista encarga una misa por las intenciones de todos los que deseen unirlas a las del sacerdote. Esas intenciones se colocarán cada día a los pies de la imagen de San Antonio durante la celebración. Posteriormente se llevarán hasta la basílica de San Antonio en la ciudad que le da nombre (aunque él era portugués de nacimiento, lisboeta) y se pondrán junto al lugar que guarda sus reliquias. Desde allí, desde Padua, El Pan de los Pobres enviará a todos por correo un recuerdo tocado en la tumba del santo.

Para que el valor infinito del santo sacrificio de la misa se ofrezca, pues, por alguna necesidad espiritual o material propia o ajena, y con esa cercanía añadida, basta un clic:

.

El Pan de los Pobres ofrece además la posibilidad de peregrinar hasta allí pocos días después, del 16 al 20 de junio, con visita de un día a Padua y un día a Venecia y también otros lugares importantes de la vida de San Antonio.



San Antonio nació en Lisboa en torno a 1195. A los quince años ingresó en los dominicos, pero luego prefirió la orden franciscana con la intención de ser misionero. Quiso ir a Marruecos a predicar, pero su mala salud le obligó a volver a Europa. Tras ejercer como profesor en Bolonia, Montpellier y Toulouse, llegó a Padua, donde sus grandes condiciones para la oratoria y la elevación teológica de sus sermones arrastraban masas. Murió en 1231, a los 36 años de edad.


En cierta ocasión, un novicio le cogió su salterio sin pedirle permiso, y tuvo que devolverlo tras enfrentarse a un monstruo espantoso. De ahí parece nacer la devoción que le ha convertido en uno de los santos más populares del santoral, en cuanto patrono de los pobres y por su probada eficacia intercesora en la recuperación de objetos perdidos. Numerosas parroquias disponen de un fondo de caridad denominado Pan de los Pobres, donde sus devotos depositan una cantidad de dinero comprometida por la obtención de un favor.

El Pan de los Pobres se llama también la publicación que desde hace 120 años difunde la devoción al santo. La suscripción no sólo da derecho a recibirla en el domicilio particular, sino a la continua presencia de las intenciones del suscriptor en las misas que continuamente se celebran con ese fin por encargo de la revista (quince al día).

.

Este año está siendo de enhorabuena para los devotos de San Antonio en España, pues sus reliquias visitaron por primera vez varias ciudades españolas

Fue a partir de primeros de abril, al traer uno de los tres bustos-relicario del santo, uno de los trozos de su cuerpo tomados durante la segunda exhumación de su restos, en 1981, al cumplirse entonces el 750º aniversario de su muerte, y con los que se compusieron tres relicarios.