Más de dos millones de españoles se levantan cada mañana con su programa “Herrera en la Onda”, en Onda Cero. Además afirma vivir su fe, «afortunadamente, con dudas»
 
-La Iglesia es un bombero. Quiere decir, que donde hay fuego echa agua. Agua que consigue de todas las diócesis, de todos los fieles; agua que consigue trabajando mucho y con ella logra apagar mucha tragedia, mucho drama, mucha hambre. Eso no hay nadie que no lo reconozca. El que no lo quiera ver comete un error de forma voluntaria, que es la peor de todas.
 
-Sí, las pongo todas e insto a ponerlas a mis oyentes.
 
-Así es. No pocos miércoles santos he salido con la Paloma, poniendo el hombro durante la primera parte del recorrido. Hace cuatro o cinco años que no puedo ir, pero siempre procuro estar en los previos. Procuro ver en sus templos a la Esperanza, al Cautivo, a la Expiración –que es un trono que me conmueve–, y también a La Paloma, claro, a la que no sólo no descarto volver a sacar, sino que además pienso hacerlo.
 
-Mi parroquia es la de San Nicolás, en Sevilla, que es la parroquia de mi cofradía. Aunque por “collación” (por territorio) siempre ha sido la del Museo y también la Magdalena. Lo que pasa es que yo acudo a misa los domingos acompañando a mi madre a su parroquia, que es la de San Buenaventura, donde por cierto tenemos un cura nonagenario que es de lo más divertido y brillante que he visto en mucho tiempo. Vivo la fe, afortunadamente, con dudas, porque sin dudas esto sería tremendo; y desde los valores elementales del humanismo cristiano que me han enseñado.
 
-En cualquier lugar está Dios para orar cuando uno quiere encontrarlo.
 
-Algo más de picardía, de mala idea. La mala idea es muy rentable cuando está el servicio de una buena causa.