Un paquete explotó esta semana en una oficina de Correos de Madrid cuando estaba siendo manipulado por los trabajadores. El destinatario era un sacerdote afincado en un colegio de los Legionarios de Cristo en Madrid.

El paquete había llegado a primera hora de la mañana desde el aeropuerto de Barcelona hasta Madrid y reventó cuando una funcionaria de Correos lo depositó en un cesto metálico junto a otros paquetes, según ha informado hoy sábado EL MUNDO.

La trabajadora resultó levemente afectada en los oídos pero tuvo mucha suerte, porque, como explican fuentes policiales, si le hubiera estallado el paquete en las manos podía haber sufrido heridas de cierta consideración.

El paquete que estalló en Correos de Madrid iba dirigido a un sacerdote de la capital. En concreto, según explicaron a este periódico fuentes de la investigación, la dirección era la de un colegio regido por la orden de los Legionarios de Cristo.

Tras el estallido tuvieron que personarse en Correos técnicos en desactivación de explosivos de la Policía Nacional que se hicieron cargo de la situación tras ser alertados del incidente por los propios trabajadores.

Inicialmente, dio la impresión de que había estallado algún petardo o alguna pila de algún juguete que viajaba en un paquete postal.

Pero los desactivadores comprobaron que se trataba de una estructura cilíndrica rellena de pólvora y una pila, no una cantidad excesiva pero sí para provocar daños en un metro a la redonda.