Sorprendente, llamativo y alucinante, son algunas de las expresiones que se pudieron escuchar después de comer las doce uvas que daban el pistoletazo de salida del nuevo año 2013.

Sorprendente ya que hacía años que en una televisión generalista en España, en una franja de máxima audiencia, es decir, ante más de 10 millones de telespectadores, pudiera alguien, desde lo más hondo del corazón, transmitir un mensaje nítidamente religioso como el de «Dios les bendiga a todos ustedes».

A muchos les dejó clavados en el sillón, un tanto aturdidos ante tanta incorrección política, lo cual provocó un cierto retraso en el atracón de uvas. Si además el portavoz de tan bello mensaje es un actor como Imanol Arias, que no pertenece al grupo de la ceja -ese colectivo de actores movilizados para apoyar todas las causas del progresismo más laicista-, pero tampoco se le considera un meapilas, aún dejó más noqueados a miles de personas.

Apenas quedaban unos segundos para las campanadas del nuevo año, y más de 10 millones de españoles estabamos atentos a la televisión y, en concreto, a TVE, una tradición que hace de la televisión pública ser imbatible en fin de año. Los presentadores de este año eran dos caras conocidas: Anne Igartiburu y el actor protagonista de la serie "Cuéntame", Imanol Arias.

Tras los mensajes huecos y manoseados de todos los años: "Que el nuevo año traiga mucha felicidad"; "sí, y mucha salud"; "...y mucho amor...", y cuando ya no había tiempo para más parloteos... cayó la bomba: Imanol Arias tomó la última palabra televisiva del 2012, y sin que nadie esperase ya más novedades que las propias campanadas, soltó desde lo más profundo de su corazón esa sencilla y breve frase: «Dios les bendiga a todos ustedes».

Entre el racionalismo tan incrustado en las cabezas de los europeos y la corrección política, patrimonio de la España moderna, es casi imposible que un país con mayoría católica pueda escuchar con frecuencia, en la vida cotidiana y, no digamos, desde los altavoces de los mass-media, expresiones tan comunes en otros tiempos como el «Dios les bendiga a todos ustedes».

Por eso es noticia que en la España del siglo XXI se pueda escuchar desde una televisión generalista y pública, en una franja de máxima audiencia, un mensaje religioso tan nítido y espiritual.


No ocurre lo mismo en la mayoría de los medios de comunicación de Iberoamérica, donde es frecuente escuchar expresiones como "vaya usted con Dios", "que Dios le bendiga", "gracias a Dios"... manifestados con naturalidad en programas de lo más dispar.

Por eso el «Dios les bendiga a todos ustedes» del actor Imanol Arias en TVE no sería hoy noticia en América y pasaría completamente desapercibido... afortunadamente.