El obispo de San Sebastián, monseñor José Ignacio Munilla, ha respondido a Batasuna que el arrepentimiento "no es un valor exclusivo de la Iglesia", sino que es "un instrumento" para la reconciliación.

En una rueda de prensa en San Sebastián para presentar la Marcha Aranzazu 2012, que este año se celebrará el 31 de abril bajo el lema ´Busca la Paz y corre tras ella´, Munilla, acompañado del coordinador de esta iniciativa, el franciscano Iñaki Beristain, y de la representante de la Pastoral Juvenil de la Diócesis, Ana Sancho, se ha referido en estos términos en respuesta a las afirmaciones de la izquierda abertzale en las que objetaban que "el perdón es un concepto más religioso que político".

El obispo donostiarra ha señalado que es "un poco triste" escuchar, como se ha hecho durante las últimas semanas, que "el concepto de arrepentimiento es un concepto religioso y que no se puede hablar de arrepentimiento en el debate social".

A su juicio, el arrepentimiento "es un valor de dignidad humana" y "no es un valor exclusivo para los que tengan una fe religiosa". Munilla ha apuntado que la tarea de la Iglesia es "ser instrumento de Paz y de reconciliación", comenzando por la "autocrítica, por el propio arrepentimiento y por la propia revisión de la vida".

Además, ha señalado que ha recibido testimonios de víctimas de ETA que habían vivido muchos años "odiando", pero han "recibido la gracia de poder rezar" por quienes mataron a sus familiares o allegados, y también de familias de presos de la banda terrorista "estaban orando por sus hijos y por aquellos a los que sus hijo pudieron hacer daño".

Munilla ha destacado que "esto es a lo que la Iglesia se dedica" y "se equivocan quienes quisieren extrapolar el mensaje de la iglesia a una lectura política", ya que "la Iglesia es una realidad moral y espiritual".

De este modo, ha señalado que "la raíz de todos los males viene del olvido de Dios", por lo que la violencia terrorista ha sido consecuencia de "una idolatría política que ha quitado a Dios del centro de nuestros corazones, sustituyéndolo por una especie de ateísmo marxista en el que el ser humano ha terminado por ser una mera moneda de cambio".


El pasado 27 de marzo, la dirigente de Batasuna Miren Ugarteburu asegurado que la petición de perdón corresponde "al terreno de la religión" y a "un discurso de confesionario". A su juicio, cuando se habla de perdón, "de hacer genuflexiones y arrepentirse", se está ante un discurso que corresponde con el "imaginario cultural del imperio español del vencedor y el vencido". En cuanto a la marcha a Aranzazu de este año ha explicado que quiere ser un eco de la eucaristía por la Paz que hicieron al comienzo de la cuaresma llevaron a cabo las diócesis de Bilbao, San Sebastián y Vitoria y que, en su opinión "tuvo mucho más efecto que el que debemos suponer".

Según ha indicado, esta marcha, bajo el lema ´Busca la Paz y Corre tras ella´, pretende ser "una vuelta a las raíces de la primera marcha que se celebró hace 15 años a favor de la Paz".


Además, ha indicado que durante la próxima Semana Santa se van ha llevar a cabo oraciones por la víctimas del terrorismo, de manera que en las celebraciones litúrgicas de las tres diócesis vascas se introducirán unas peticiones "por el eterno descanso de las víctimas fallecidas, así como por el consuelo de los familiares".

Finalmente, Munilla ha anunciado que el domingo 15 de abril oficiará, a las 12.00 horas en la Catedral del Buen Pastor en San Sebastián, una eucaristía ofrecida con el mismo objetivo, "a la que están invitadas todas las víctimas del terrorismo y cuantos quieran acompañarles".