El colectivo «Herria 2000 Eliza», cuyos sus miembros son sacerdotes y religiosos, fundamentalmente, y sus tesis son casi siempre coincidentes y compresivas con el entorno abertzale y con ETA, ha lanzado un nuevo desafío a través de su revista que lleva el mismo nombre, en el que pide la independencia del País Vasco.

La revista que edita este colectivo dedica un monográfico sobre la independencia que abre una contundente editorial que lleva el título: "Una Euskal Herria independiente y solidaria: Desafíos y compromisos".

En el editorial se dice que "hay que reconocer a Euskal Herria como nación, reconocer su territorialidad, y respetar su derecho a decidir, contemplando la legitimidad de todas las opciones políticas, incluida la independencia, porque sin luz verde a la independencia no hay democracia".

Félix Placer Ugarte, es uno de los teólogos que escribe en este número de «Herria 2000 Eliza» una larga reflexión títulada "Religión e Iglesia ante la soberanía vasca".

Placer ha saltado últimamente a las páginas de los diarios al ser llamado por la Audiencia Nacional el pasado enero de 2011, por convocar una manifestación a favor de los presos de ETA, y en la que investiga si pudo producirse un delito de enaltecimiento del terrorismo.

El profesor del seminario de Vitoria, señala en el citado artículo que "será imposible una verdadera reconciliación (en la sociedad vasca) si uno de los términos no es reconocido en su plena expresión y ejercicio de todos sus derechos. Mientras a Euskal Herria se le niegue desde el poder que emana de la Constitución española su derecho a decidir, el diálogo, la consulta, la reconciliación no serán entre iguales".

Asimismo, Placer escribe que "se trata, en definitiva, de que los diversos Pueblos o Comunidades Nacionales lleguen a ser dueños de sí mismos y al mismo tiempo solidarios con los demás Pueblos del mundo".

Placer se deshace en elogios al obispo emérito de San Sebastián, José María Setién, de quién dice: "Ha sido el obispo vasco que más ha incidido en la reflexión ético-política sobre esta temática".

El teólogo vasco cita a Setién para asentar su argumentación en pro de la independencia del País Vasco: "El principio de intangibilidad de la unidad de estado no puede ser elevado a la categoría de un principio doctrinal político inconmovible o al rango de una norma ética a la que haya que sujetarse necesariamente la voluntad de la comunidad".

Por último, Placer remata su artículo con una frase demoledora: "Proponer y favorecer estas propuestas (la independencia del País Vasco) es una auténtica apuesta ética, evangélica y eclesial por la paz".