Los españoles recortan en ocio y se refugian en sus familias en tiempos de crisis económica, según recoge el Barómetro de Diciembre del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) del que se desprende que la vida familiar es el aspecto que más satisfacciones reporta a los ciudadanos en estos momentos.

Al menos, así lo ha manifestado el 74,8 por ciento de los entrevistados, para quienes su vida familiar es uno de los dos aspectos que más satisfacción reportan. Le siguen, aunque de lejos, la salud o forma física, que hace feliz al 28,7 por ciento de los ciudadanos; y las relaciones afectivas, a juicio del 20,7 por ciento.

No obstante, para el 15,2 por ciento una de estos dos aspectos más satisfactorios es el trabajo, frente al tiempo libre disponible que ha marcado el 11,6 por ciento de los encuestados, el siete por ciento que indica la vivienda y el 5,9 que destaca su propia formación y nivel educativo.

En cuanto al modo en que la crisis económica está incidiendo en las costumbres de los ciudadanos, la encuesta revela un mayor impacto en el ocio, ya que siete de cada diez afirma haber cambiado de hábitos en este terreno y un 66,1 por ciento, en lo que respecta específicamente a las vacaciones.

Asimismo, cerca del setenta por ciento ha modificado sus costumbres en materia de control del gasto en energía o suministros en la vivienda y un 64,2 por ciento ha variado sus hábitos en lo que respecta a vestimenta y calzado.

Por contra, tres cuartas partes de los ciudadanos no han aplazado ningún tratamiento médico o dental por la crisis económica y en alimentación, son más los ciudadanos que no han cambiado de hábitos (58,5%) que quienes sí han reformado la lista de la compra (41,2%). Lo mismo ocurre con el transporte, donde un 55,7 por ciento no ha experimentado cambios.


El Barómetro aborda asimismo la situación emocional de los ciudadanos y concluye que la mayor parte de los ciudadanos están últimamente "bastante" satisfechos de la vida que llevan (56,5%), orgullosos de sí mismos (59,6%), rebosantes de energía y vitalidad (46,2%) y disfrutando mucho de la vida (47,8%).

Con todo, también están "bastante" preocupados por "las cosas que les están sucediendo" (48,1%), pero "nada" deprimidos (52,2%) ni solos (64,4%) y poco estresados por la cantidad de cosas que hacer (34,7%).

Por otro lado, como es costumbre, el Barómetro interroga a los ciudadanos sobre los que a su juicio son los principales problemas del país y, en comparación con los resultados de 2009 --en 2010 se clasificaron por recuerdo de voto--, se han producido cambios en la preocupación por la inmigración y por la violencia sobre la mujer, entre otros.

Así, mientras en 2009, la violencia contra la mujer era uno de los tres mayores problemas de este país según el 2,7 por ciento de los encuestados y un 0,4 por ciento lo señalaba el primer problema de España, en 2011 sólo el 1,1 lo mentó entre los tres primeros y nadie (0%) se refirió a él como principal.

En cuanto a la inmigración, en 2009 el 12,4 por ciento pensaba que era uno de los tres grandes conflictos y un 1,4 por ciento lo señaló como principal. En 2011, se sitúa entre los tres primeros problemas para un 7,6 por ciento de los encuestados y el 1,3 por ciento lo ve como el más importante de todos.