La Audiencia de Valencia y el juez Pedro Castellano han confirmado, tras años de pesquisas e investigaciones, lo dictado previamente por la juez de Instrucción 5: no hay indicios de corrupción ni delito en las actividades de la Fundación para el V Encuentro Mundial de las Familias, la entidad creada para coordinar y financiar las actividades con motivo de la visita de Benedicto XVI a Valencia en 2006.

Era un gran evento dirigido a celebrar la familia cristiana al año siguiente de que el presidente Rodríguez Zapatero y el Congreso (con voto en contra del Senado) implantaran la redefinición del matrimonio para que importe el sexo (pero sí, aún, la cantidad y edad) de los contrayentes. Las críticas de Benedicto XVI a la ideología anti-familia, y el apoyo del gobierno regional del PP al evento, molestaron a muchas autoridades anticlericales.

Según el auto del juez, no se ha probado “tras cinco años de pesquisas, que a través de los contratos se hubiera favorecido a determinados contratistas o a la Fundación misma, constando que todas las empresas contratistas han justificado y explicado tanto sus trabajos como la remuneración percibida”.

El EMF 2006 de Valencia, resumido en 1 minuto

Tampoco consta que haya habido malversación de casi 3 millones y medio de euros por parte de la Generalitat a través de esta fundación. La cantidad, según los magistrados, tiene sentido por la naturaleza del evento organizado y los gastos de la fundación.

Para el juez también queda probada la difusión de la imagen de Valencia a todo el mundo a través del “buen desarrollo de los actos del Encuentro Mundial de las Familias, por ser de notorio y público conocimiento el inmenso número de personas asistentes directamente a los mismos y el ingente seguimiento que tuvo a través de los medios de comunicación”.

Por ello, no se puede considerar que dicho dinero ha ido al patrimonio privado de nadie, sino para el desarrollo de un acto de interés general.

El EMF 2006 se pudo hacer gracias a muchos voluntarios entusiastas como estos

El voto unánime de los tres magistrados de esta sección hace que el archivo de esta causa sea definitivo. Se ratifica la el sobreseimiento provisional que se había decretado en diciembre de 2020. Al hacerse firme, contra esta resolución ya no cabe recurso.

Entre los imputados estaban:

- el obispo auxiliar de Valencia Esteban Escudero, coordinador del encuentro
- el expresidente autonómico Francisco Camps, y su ex vicepresidente, Víctor Campos, así como otras personas de sus equipos.

Entre los testigos llamados a declarar pasaron:

- el obispo de Tortosa Enrique Benavent,
- el obispo auxiliar de Valencia Vicente Juan Segura,
- el de Lérida Salvador Giménez,
- y también el cardenal jubilado Manuel Monteiro de Castro, que en 2006 era nuncio en España.

Los tribunales han constatado finalmente que en el Encuentro Mundial de las Familias de 2006 todo fue legal.

Un gran evento de fe

Durante 3 días, con la presencia de Benedicto XVI, que llevaba un año de pontificado, decenas de miles de personas se movilizaron por la ciudad del Turia. Incluso el diario anticlerical El País admitía la presencia de 240.000 personas en la misa de clausura.

En un evento de estas magnitudes no faltan las dificultades. Según la consejería de Sanidad, a lo largo del fin de semana 669 personas sufrieron mareos, desmayos, contusiones, picaduras, lipotimias y rozaduras, principalmente, durante la segunda jornada.

El EMF 2006 de Valencia, explicado en 20 minutos de escenas memorables