En momentos en los que el matrimonio parece amenazado de muerte, y recibimos sobredosis de propaganda en la que la pasión se reestrena casi siempre en forma de infidelidad, la música puede rescatar belleza.

Hervé Alústiza, cantautor, celebra sus diez años de casado con melodías que recorren los gozos y las dificultades para que el matrimonio crezca en felicidad día a día. ¿Un cantar de los cantares para el siglo XXI? 


- Para celebrar el décimo aniversario casado con mi musa.


- 3.653 amaNeceres juntos: además de ser poético y numérico, suponen 10 años y un día unidos…


- ¡Sí, claro! La mejor fuente de inspiración para hacer música es mi mujer. La tengo al lado a diario y cada noche me provoca a componer nuevos versos, nuevas canciones.


- Una historia de Amor verdadero. Con todas las alegrías y dificultades que implica el día a día.


- La verdad es que he pasado parte de mi vida sumergiéndome en las leyendas de Bécquer y en los cuentos de Hoffmann. Pero más allá de la literatura, y más acá de la melancolía, está la vida. El Amor, como todo lo humano, no es perfecto. Pero la música nos ayuda a rescatar belleza y el amor incluso en lo que en un primer momento resulta doloroso.


- Algo fundamental: alegría y sonar acorde; en definitiva, armonía…


- Sí, porque dejas de conjugar el “yo" para susurrar torpemente un “nosotros”.
 

- Nada de eso… A veces tengo la impresión, incluso, de que soy más humano que divino aunque busque la trascendencia en una especie de boda diaria... Intentando conquistar y exprimir a mi media naranja dulce con pequeños detalles en cualquier momento; renovando, antes de ir a dormir, lo que nos prometimos el día de nuestra boda: ConSentido conSentimiento; intentando vivir esas tres palabras indispensables para mantener el Amor: perdón, por favor, gracias.


- Eso mismo me pregunto yo (risas). Sobre todo porque componer música es gratis pero grabarla y reproducirla supone una inversión material grande. Pero precisamente la materialidad de un CD guarda un encanto especial… Me encanta esmerarme en un libreto con las letras cuidadas y dibujando ilustraciones que se puedan palpar.




Sí. Son otro intento de expresar, de distinto modo, los mismos sentimientos.


- Para mí ese es el reto. Además en las actuaciones la gente prefiere adquirir el disco allí mismo, al escucharlo en directo, y también guardarlo como recuerdo vivo. Cuando coges un CD es genial poder leer despacio las letras, qué músicos e instrumentos participan…Y algunas portadas son verdaderas obras de arte pictórica o fotográfica.


- Pasión... Apasionado... Es mantener viva la llama del Amor… Para mí  eso no significa dejarse llevar por un descontrolado arrebato o desenfreno alocado, como quien salta a la pista a bailar sin importarle el qué dirán y disfruta o se tira al suelo a jugar como un niño desinhibido. La pasión es mucho más, ¡arde hasta el alma!


- Para mí evoca una especie de Cantar de los cantares: decir lo más íntimo y sagrado con un lenguaje y una melodía llena de Amor y humor. Por ejemplo, al hablar del abrazo amoroso, una canción expresa: “Cuando el amor esculpe una flor roja en tu vientre, una semilla germina envolviendo un nuevo sol”.


- Porque es  la mayor creación que un artista pueda aspirar a alcanzar: la vida. Y es un don, un regalo que te hace renacer. Te planteas preguntas que sólo no te hacías... Creces con él… Él te refiere a la paternidad y en él ves reflejado el ser hijo: ese es el origen y el sentido de la existencia.


Esa canción nace de una conversación en la que alguien nos recomendó que era esencial en un matrimonio tener salud y, en su defecto, dinero para paliar la enfermedad. La salud es importante, el dinero medianamente también, pero no crean ni garantizan el Amor. Cuando aparece el dolor hay muchos teóricos sabios (gurús, algunos psiquiatras, coachers, etc.) que se olvidan de lo fundamental. El Amor se sostiene por una promesa que libremente mantienes y renuevas, y porque Dios se comprometió a casarse con nosotros para garantizar que podríamos ser fieles, a pesar de nosotros mismos. A partir de ahí, uno se sorprende viendo prodigios que la Ciencia ignora. 


- Esa canción nació a raíz de un proyecto en el que queríamos anunciar la Noticia más Buena, la más actual, a través de esa red social. En su origen, remite a un amor divino: tuitearse y tutearse con Dios leyendo y dialogando con Él (a través de su Palabra como pan diario); invita a ser su follower más fiel. La canción baila con la búsqueda espiritual, aprovechando el  ritmo alegre y pegadizo del Rock and Roll. Este género musical suele tener letras que tratan de fiestas, alcohol y bailes... Quería mantener la chispa rítmica pero con una letra que trascienda el esquema musical. También traté de desmitificar una red a veces saturada de trinos: incluso para anunciar lo más sagrado, sólo podemos alcanzar el sentido profundo cuando hacemos silencio.


- Cualquier música es perfecta para celebrar un aniversario, para hablar del día a día compartido. Siempre con amor y con humor.


- Bueno, en algún momento subraya que hasta el crédito es decrépito. Todo pasa pero ¡la paciencia todo lo alcanza!


- El primero que grabé, sí, porque antes de salir a la calle murió mi padre e incluí una canción homenaje a él. Ahora, mi hijo de cinco años la canta conmigo y le veo tocando la mini-guitarra y me emociono. La segunda grabación fue una descriptiva canción sobre Calcuta: consecuencia de una intensa temporada en aquella ciudad desmedida, con las Misioneras de la Caridad. Aquel tema formó parte de un libro de poemas y relatos de unos cuantos autores cuyos beneficios se llevaron a aquel rincón de la India y la música fue mi herramienta. El tercer trabajo de estudio lo grabé para cortejar a la chica que quería que fuera mi mujer.




- Tengo más de cien canciones compuestas y mi cabeza anda siempre reorganizando temas en distintos discos. Pero lo que más me ilusiona ahora mismo es grabar los temas que compuse en Argentina y Calcuta para niños huérfanos y discapacitados. Los pequeños me bautizaron con el nombre de Uncle Melody, que al volver a España se convirtió en un personaje infantil: Pepe Melodías. Cuando conocí a mi mujer, la incorporé a las actuaciones (bautizándola Señorísima Corchea); y luego llegó el regalo de nuestra unión: Giuseppe Bemol. Me muero de ganas de cantar con ellos esas canciones entrañables y contagiar a muchos la alegría de aquellos pequeños que despertaban mi creatividad.


- Sí.


- Que mucho cuidadín con las periolistas. Porque, en cuanto te despistas (y al parecer, sin ningún ánimo de revancha), te someten a un grado diez y alguien publica la entrevista.

Si quiere escuchar el disco de Hervé pinche AQUÍ