Este sábado 14 de diciembre, a las 17.00 horas, la abadía benedictina de la Santa Cruz del Valle de los Caídos acoge un Concierto de Navidad ya clásico a cargo de su escolanía infantil, que interpretará cinco piezas de canto gregoriano y doce villancicos en polifonía, desde los conocidos Adeste fideles o Los campanilleros a otras procedentes de las tradiciones catalana, andaluza, austriaca o checa.

Al frente del concierto figura el padre Laurentino Sáenz de Buruaga, quien lleva siendo desde hace casi medio siglo la referencia musical del monasterio y es ahora el Director de Música de la escolanía. Aunque, recuerda, "una sola persona no puede abarcar las diferentes ramas del departamento de música de la escolanía", y cuenta con la colaboración de José Manuel Martín-Delgado para el área de canto gregoriano, como pianista acompañante y como organista, y de Iñaki Muñoz para la polifonía, técnica de canto y lenguaje musical. "Son antiguos escolanes y conocen bien lo que es una escolanía, y tenemos además profesores de varios instrumentos, como piano, violín, guitarra, trompeta, flauta travesera, etc.", apunta, orgulloso de una institución escolar que es ya célebre en todo el mundo.


-Cuando se habla de escolanías de voces blancas, de voces de niños, estamos pensando en composiciones musicales, religiosas o profanas a varias voces iguales: dos, tres o cuatro y a veces una sola voz. En este aspecto nuestra escolanía ha adquirido niveles muy altos, comparables a las mejores escolanías del mundo.

-Dos grabaciones de la escolanía, Las Cantigas de Alfonso X el Sabio y la Música catalana del siglo XIV, fueron galardonadas con el premio internacional Charles Cros, por ejemplo.


-Nuestra escolanía tiene otra vertiente que la hace única en todo el mundo: su especialidad en la monodia, el canto gregoriano. No hay otra escolanía en el mundo que sea capaz de cantar todos los días, como lo hace la nuestra, la misa correspondiente a cada día en canto gregoriano, con la particularidad de que leen directamente en el libro titulado Graduale triplex la notación cuadrada (la tradicional de los libros litúrgicos) junto con la notación paleográfica (la que podemos encontrar en los manuscritos de los siglos IX al XII).


-En dicho libro, de más de ochocientas páginas, se encuentra todo el ordinario de la misa: Kyrie, Gloria, Sanctus y Agnus, y la misa de cada uno de los días del año litúrgico. El grupo de los niños mayores, los de 12 o 13 años, son capaces de leer a primera vista cualquier composición gregoriana, algo de lo que no son capaces muchos músicos profesionales.


-La mayor parte de los niños, cuando entran en la escolanía, no tienen ninguna formación musical. El primer año lo dedican al estudio y práctica de la técnica vocal y al aprendizaje de la lectura musical. En los últimos meses del curso escolar se unen al grupo de los que cantan, para adaptarse poco a poco a la técnica interpretativa.


-Los niños, por lo general, ingresan en la escolanía a los nueve años. La madurez y seguridad en el canto suelen adquirirla en su tercer año de escolanía, con 11 años, y ya a los 12 o 13 comienzan con el cambio de la voz.

-Más o menos dos horas y media. No se puede precisar exactamente, pues hay días que tienen lectura musical, otros días estudio de instrumento y otros clase con su profesor de instrumentos. Todos los días tienen una clase para la preparación de la misa del día siguiente y otra de polifonía, para la preparación de repertorio para los domingos y fiestas.

-Desde hace unos años lo que más les cuesta es el solfeo, el lenguaje musical, sobre todo porque les cuesta centrarse.


-Esto puede variar según los alumnos, pero hay muchos que continúan con la dedicación a la música de forma parcial, como una actividad en tiempos libres o participando en coros, o de forma total: algunos prosiguen sus estudios musicales y acaban ocupados profesionalmente en ella.


-En este momento, la huella de la música en los antiguos escolanes tiene como botón de muestra más notable la existencia de un coro de elevado prestigio nacional internacional constituido por varios de ellos: Schola Antiqua, que va a cumplir ya treinta años. Y a él se suma la constitución de otro nuevo de las promociones más recientes, que puede servir de puente entre la Escolanía y Schola Antiqua.

-Los escolanes que mantienen una mayor vinculación con la música, como los de estos dos coros, saben apreciar el valor religioso y litúrgico del gregoriano y de la polifonía sacra y ello puede influir en su vida cristiana. Quienes prosiguen su dedicación a la música, se caracterizan por un mayor sentido del esfuerzo y de la constancia, pues es algo muy exigente en realidad.

-De siempre se ha dado un pequeño concierto después de la Misa del Gallo para los asistentes a esa misa. Desde hace tres años se organiza un concierto de temas navideños en la basílica unos días antes de Navidad para todo el que quiera asistir. Este año será el sábado, día 14, a las 17 horas. También salimos en este tiempo de Adviento para dar algún concierto en diferentes lugares de España donde nos solicitan.


-En los conciertos participan todos los niños de la escolanía, menos los que ingresaron en este curso, ya que están en la etapa de inicio de la formación.


-Entre el variado repertorio del tiempo para el Adviento, destaca la composición Veni Domine [Ven, Señor], obra del conocido compositor Felix Mendelssohn (1809) que en principio se cantará el próximo domingo si disponemos de tiempo para prepararla y, si no, para el siguiente.

Pues ésa es la cita: sábado, 14 de diciembre, a las 17.00 horas, en la abadía del Valle de los Caídos. Un concierto que ya es un hito que marca la cercanía de la Navidad.