El testimonio de quien vivió dentro del Islam radical y logró salir.  Dialogando con el pensador egipcio Dr. Tawfik Hamid

Dr. Tawfik Hamid (foto perfil de Twitter)

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“Yo soy musulmán por fe, cristiano de espíritu  y judío de corazón”

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Al fallecer este lunes el ex Presidente de Egipto Muhammad Mursi de los Hermanos Musulmanes, recordamos una de las varias entrevistas que realizamos al pensador egipcio radicado en Estados Unidos Dr. Tawfik Hamid, en la que advertía en términos categóricos contra la posibilidad que en su país natal –o en otros de la zona- sea electo un gobernante islamista. “Si llegan al poder democráticamente, en las urnas, podemos estar seguros que esa habrá sido la primera y última vez que respetan la democracia”, nos decía.

Sus posturas al respecto derivaban de su propia experiencia de vida.

Vale la pena conocerla.

Hamid  nació en Egipto y fue miembro de la organización fundamentalista islámica “Al Gamaa al-Islamía” –hoy considerada un grupo terrorista ilegal- , donde fue indoctrinado, entre otros, por Ayman al –Zawahiri, también egipcio, quien desde la muerte de Osama Bin Laden es considerado el jefe de Al Qaeda.

Especializado en medicina interna, Master en sicología cognitiva y Profesor en el Centre for CounterIntelligence and Security Studies de Washington D.C,, el Dr. Tawfik Hamid entrena en lucha anti terrorista y seguridad a autoridades federales y diversas corporaciones en Estados Unidos. Es el promotor del sitio Islam for Peace en internet  y autor del libro “Inside Jihad”.

Una aclaración técnica: los versículos del Corán que el Dr. Hamid dijo y que aparecen aquí, fueron traducidos en forma libre tanto del árabe original en el que él los pronunció como de su propia traducción al inglés, y no tomados de traducciones académicas del Corán al idioma español.

 

P: Dr. Hamid , para entender los cambios radicales que usted ha vivido, lo clave es empezar contando sobre el ambiente en el que usted nació y creció ¿verdad?

R: Así es. Nací  en Egipto en setiembre de  1961 en una familia muy secular. Mi padre, cirujano en traumatología, era un comunista, ateo, y no creía en la existencia de Dios ni en las religiones. Mi madre era una profesora de francés, liberal. Y tenía un tío actor de cine…O sea que mi familia no tenía ninguna relación con religión …

Una vez, cuando tenía unos 15 años, estaba estudiando en la clase de biología la estructura de las moléculas, de ADN y me sentí impresionado  por el poder del Creador que había creado esas moléculas. Empecé a sentir la necesidad, la motivación de adorarlo, de servirlo…y la verdad es que esa motivación fue utilizada luego por el grupo extremista terrorista islámico “Gamaa al-Islamía”.

P: Allí conoció a quien fue luego el número 2 de Bin Laden en Al Qaeda, el Dr. Ayman al-Zawahiri…

R: Justamente. El fue a darnos unas lecciones, sermones, lo escuché varias veces. No olvidaré el momento  en que por primera vez escuché a Ayman al-Zawahiri. El hombre hablaba con mucho poder, con fuerza, con plena convicción  de que tenemos que librar guerra santa, jihad, contra Occidente. ¡Y ésto fue mucho antes que oigamos sobre Al Qaeda”

El venía cada tanto. Me encontré con él cinco o seis veces, pero  toda mi indoctrinación había sido del mismo estilo. Hablaba del concepto de jihad violenta, diciendo que cuando la nación musulmana usa la jihad violenta para difundir la religión, somos fuertes y controlamos el mundo, mientras que cuando abandonamos ese sistema,nos tornamos débiles y carentes de poder. Esa era su lógica.

Era muy carismático y convincente a al explicar que hay que librar jihad, guerra santa, a todo nivel y declarar la guerra a los infieles.

Osama Bin Laden y su entonces número 2 Ayman al-Zawahiri (Foto: Wikimedia Commons. Tomada por el periodista pakistaní Hamid Mir, en su tercera y última entrevista con Bin Laden)

 

LAVADO DE CEREBRO

P: Y usted llegó a convencerse también de eso…

R: Me convertí pues en parte del grupo y en seis a ocho meses, me habían lavado totalmente el cerebro. Mi personalidad cambió totalmente. De ser un niño , un jovencito cuyos sueños eran jugar al fútbol, correr, bailar, correr detrás de las mariposas, me convertí en un jihadista que soñaba en morir por Alá, en matar a otros , en hacer todo tipo de crímenes. Soñaba con ir a Afganistán…todo a tal punto que casi llego a cometer un crimen.

Pero gracias a Dios, en el momento apropiado, antes de haber alcanzado a hacerlo, mi conciencia se despertó. No continué por esa senda, di marcha atrás y comencé un nuevo camino de reforma del Islam o de una nueva interpretación del texto islámico que permita dar otra interpretación de la propia religión.

P: ¿Cuánto tiempo fue miembro de la Gamaa al –Islamia?

R: Entre un año y medio y dos, no tan poco, pero tampoco tanto, como otros . Por suerte mi conciencia se despertó a tiempo. Me pidieron que participe en el secuestro de un oficial de policía, que sería sepultado vivo. Querían que cave una tumba para él, literalmente, y lo entierre vivo. Eso fue hace unos 25 años, antes de la ola terrorista que conocemos hoy, pero evidentemente, la base ya estaba allí, o sea que lo que hay actualmente es la normal progresión del mal.

P: Y no pudo hacer ese atentado…

R: Yo sentí que no podía hacerlo. Fue como una chispa que encendió el cambio en mi forma de pensar, la búsqueda en mi alma.. Sentí que algo estaba mal y empecé a pensar. Es que el pensamiento crítico, el  proceso mismo de pensar, contrarrestaba  el proceso de lavado de cerebro. Es que ellos me habían dicho  “al fikru kufur”, o sea que si yo pienso, eso me convierte en hereje. Suprimieron mi pensamiento crítico o sea que empezar a analizar y pensar críticamente otra vez, fue algo muy positivo..

Me dijeron: “tu cerebro no es más que un burro”. En la cultura árabe, el burro simboliza la estupidez. Decían : “Tu cerebro es como un burro, te lleva al palacio del Rey , de Alá, pero al llegar al palacio ¿acaso entras con el burro o lo dejas fuera? “. Yo respondí, claro, que lo dejo fuera, a lo cual me contestaron: “Pues acá también, deja tu cerebro afuera cuando entras a la mezquita”.

P: ¿Se lo dijeron así nomás, con esas palabras?

R: ¡Literalmente! Y yo tuve que hacerlo. Lo primero que hacen es suprimir el pensamiento crítico del candidato. Por eso, una de las estrategias que desarrollé para lidiar con el Islam radical  es usar el pensamiento crítico en los programas educativos. Creo que esa  es el arma más poderosa que tenemos.

P: ¿Qué pasó entonces cuando usted no hizo el atentado?

R: Me alejé a otros grupos islámicos que tenían otra interpretación de los textos islámicos, otra visión. Y luego yo fui desarrollando la mia propia.

P:  Antes de pasar a esa etapa quisiera preguntarle cómo era su vida cuando usted estaba dentro de la Gamaa al Islamía..

R: Era como una persona que vive continuamente en guerra, que tiene que crearse constantemente un enemigo para poder vivir en esa guerra. Si no encontraba el enemigo, debía crearlo.

La primera vez que recé con ellos, el líder, el Imam, vino a fijarse que estábamos ubicados de modo que no había espacios libres entre nuestros hombros, que se tocaban, y que nuestros pies  estaban adyacentes, pegados uno al otro. Yo  me preguntaba por qué sería . Y el Imam dijo, usando unos versículos del Corán que había elegido para  transmitir su mensaje, algo inapropiado, pero es lo que hizo: “Alá ama a los que luchan por su causa como si fueran una estructura unida”, como una pared, sin huecos ni espacios. Imagínese la situación en la plegaria…creaban la sensación de un ambiente de guerra. Uno iba a una charla en la que hablaban del sueño del jihad.

Yo me sentía como alguien a quien le habían matado la conciencia. Llegué a un nivel en el que podía aceptar todo tipo de crímenes. Suprimir la conciencia  es una de las armas más poderosas que usan en la Jihad para imponer su agenda.  Hacen que uno acepte cualquier violencia u odio en nombre de Dios, convenciéndolo a uno de que de lo contrario, iría al infierno.

Pues yo estaba en guerra. Había dejado de ser un niño y ahí estaba, convencido de que estaba en guerra con alguien. Yo creía que la guerra era con Occidente. Pero si no, también era guerra contra las mujeres que no visten el “hijab”, contra los cristianos que creen en otros, no sólo en Dios, en Alá..

P: ¿Qué decía su familia  con todo esto que le estaba pasando?

R: Mis padres estaban muy tristes. Pero mi mamá adoptó una actitud un tanto diferente de mi padre, tratando de convencerme que evite esa interpretación radical  de la religión, que debo mirar la religión con buen corazón e interpretando las cosas de otra forma. Ambos eran muy infelices con esa situación, hasta que yo comprendí que ese no podía ser el camino de Dios. Cuando dejé la Gamaa al-Islamía, mi padre dijo que sentía que había recuperado a su hijo.

Es que realmente, esa era otra vida. Muchos de mis amigos fueron a Afganistán, se sumaron luego al Jihad Islámico que  mató pocos años después  al Presidente Anwar el Sadat.

P: Hay diferentes vertientes en esos grupos..

R: Exactamente. La Gamaa al Islamía trabajaba desde  abajo, reclutando jóvenes que estaban interesados en la religión. La Jihad Islámica tiene el concepto de asesinar a gente leal a Occidente. Luego Al Qaeda adoptó la línea de ataque directo a Occidente mismo. Los Hermanos Musulmanes aprovechan  la democracia y una infiltración gradual de la  sociedad  para implementar su propia agenda, que es el control del mundo a través del sistema islámico. Es el mismo objetivo, con diferentes tácticas. La meta estratégica es la misma.

P: En ese momento en el que usted estaba allí ¿la Gamaa al Islamía ya había cometido crímenes?

R: Poco después, sí, cometió atentados. El tema es que desde el momento que uno acepta la violencia, no puede tener límites. Es cuestión de un estado mental favorable a la violencia. En ese momento la organización todavía era legal en Egipto y creo que recién después del 11 de setiembre fue declarada organización terrorista ilegal.

 

LAS DUDAS

P: Cuando estaba adentro ¿usted compartía sus dudas con algunos de sus compañeros?

R: Con algunos, si. En la Gamaa el Islamía se me opusieron, empecé a entrar en debates, Mi vida fue amenazada en muchas ocasiones. Algunos planearon matarme. A veces cuando hablé como Imam en  la oración en la mezquita, algunos querían apedrearnos a mi y a un amigo. En la escuela de Medicina, cuando yo ya había dejado el grupo, diariamente trataban de convencerme de volver.

Pero yo estaba firme porque el cambio que yo había experimentado era teológico. Yo decía por ejemplo que estaba contra la idea de matar a la gente que se había convertido del Islam y explicaba que el Corán no decía que había que hacerlo. El Corán dice “no hay compulsión en la religión” y que “la persona tiene libertad  de ser creyente o dejar de serlo”. Les decía cómo es que Dios puede dar ese derecho a alguien y ustedes quieren quitárselo.  Ellos decían que es algo que está en el  Hadith..

P: La tradición oral…

R: Así es. Y yo respondía que me disculpen pues que yo sigo el Corán, y no el Hadith..El desafío teológico era claro.Pero la verdad es que mi concepción era entonces constante, opuesta a usar violencia contra alguien por sus creencias. Pero ellos sí estaban dispuestos  a usar violencia contra mi.

P: Entiendo que su problema no era sólo el tema de la violencia…

R: Diría que el 80% era lo de la violencia –apedrear mujeres, golpear mujeres-y el resto, un tema teológico. Yo estaba dando nuevas interpretaciones  también en el tema de los judíos. El Corán dice que los hijos de Israel tienen derechos en la tierra . Era todo un complejo. Creo que si tengo que resumir diría que el elemento central de lo que me molestaba el elemento de odio y la violencia.

 

OTRO ENFOQUE DEL ISLAM

P: Cuando usted dejó  la Gamaa, entiendo que no volvió a su vida anterior, atea, sino que siguió creyendo en el Islam…

R: ¡Claro, absolutamente! Pero presento al Islam de otra forma. Cuando era joven leí un versículo en el Corán que decía “mata a los infieles dondequiera que los encuentres”. Mi conciencia  no podía aceptar que ese sea el camino de Dios, especialmente porque conocía otros versículos que manifestaban paz. Fui a un amigo salafi (que tienen una interpretación muy rígida y violenta de la religión), Adel Seif, y le pregunté  por ese versículo. El me dijo: “Claro que tenemos que combatir a estos infieles, sus almas no valen nada, son peor que los perros, son una fuente del mal”. Yo no me sentía cómodo con eso.

Fui entonces a un Sufi llamado Sheikh Shaaban, en una mezquita cerca de donde yo vivía. Le dije que tengo problema con ese versículo y quería saber su opinión. El era de los verdaderos Sufis, no violentos…hoy hay algunos mezclados, con elementos salafis, hay que tener cuidado. El me puso la mano en el hombro y me dijo: “Hijo mio, simplemente sé bueno con todos y ama al prójimo”. Le dije “pero Sheikh Shaaban, ¡ésto está en el Corán!”. Y me dijo: “En el día del Juicio vas a comprenderlo” (es un versículo del Corán). Yo tenía problemas con eso.

P: ¿Y cómo interpreta hoy esa frase entonces?

R: Creo que hay diferentes niveles de comprensión. Un nivel es preguntarse quiénes son esos infieles. Yo los defino solamente como aquellos que combatieron a Mahoma en aquel tiempo, los principios del Islam. El segundo nivel es sobre qué base yo elaboro esta opinión: en base al hecho que el Corán dice “al kafirín”, los infieles, y no “man káfaru”..

P: O sea no a todo aquel que sea infiel….

P: ¡ Exactamente!  El Corán no dice a todos aquellos que son infieles. No hay ningún versículo violento en el que habla de “man kafaru”  o sea todo aquel que sea infiel, sino de “al kafirin” –los infieles, esos- o “aladina kafaru”, o sea algo que especifica aquel tiempo en la historia. El tercer nivel de interpretación es por qué Dios estaba molesto con esos infieles: porque expulsaron a Mahoma y sus primeros fieles en La Meca, los torturaron, los quemaron vivos, según fue documentado en el Corán.

El cuarto nivel  de interpretación es que hay de fondo un tema común de sus acciones: discriminar a pequeñas minorías por sus creencias. Los infieles estaban discriminando a los musulmanes, que en ese entonces eran una pequeña minoría, por su fe. Y el quinto nivel es qué podemos aprender de todo esto: no discriminar a minorías religiosas, ya que de lo contrario, uno estaría siendo igual que esos infieles.

¿Verdad que ahora el versículo cambió dramáticamente?

P: Le diría que para mí, el nivel que puede ser más convincente es el gramatical, porque no está tan abierto a la interpretación en realidad. O sea el hecho que el Corán no dice “man kafaru” todo aquel que es infiel, sino “al kafirin”, los infieles..

R: ¡ Por supuesto! Esa es la parte más crítica, porque es un hecho literal, no cuestión de opinión. Esa es la estructura gramatical que usa el Corán. Lo mismo pasa con el tema de la presentación de los judíos como “simios y cerdos”, que yo digo no es así , no se refiere a los judíos todos sino a los que combatieron contra Mahoma y sus seguidores en aquella constelación .

P: El problema es que usted halló todo esto y llegó a esa interpretación, porque quiso buscar la verdad, porque quiso alejarse de la distorsión e investigó el tema a fondo…Pero no es eso lo que llega a las masas que creen en el Islam…

R: Estoy de acuerdo. No es esto lo que llega. Pero yo trataré de lograr que sí llegue a las masas. Se lo prometo .Acabo de terminar mi “Nueva interpretación completa  del Sagrado Corán”. Presentaré  las cosas de modo que resalte a los ojos de los niños y que entiendan de inmediato que no pueden generalizar nada respecto a sus vecinos.

Lo acompaño con un sistema educativo que acabo de concluir, que usa la sicología cognitiva de modo impresionante. Quiero enseñarles a no juzgar a los otros. Uno de nuestros problemas en el mundo musulmán es que estamos juzgando todo el tiempo. Si uno es judío es malo, si es cristiano y no practica el Islam, es malo e irá al infierno. Entonces empiezo a odiar y ese es el primer paso que conducirá luego a la violencia.

Yo trato de enseñarlo de otra forma.

 

EL PROBLEMA DE LA INTERPRETACIÓN

P: Dr. Hamid, usted explica versículos del Corán con interpretaciones que suenan muy lógicas. Mi pregunta es si esto , a su criterio, significa que no cree que la base del Islam radical esté en el Corán o que el propio Corán tiene contradicciones..

R: Prefiero explicarlo de esta forma: cuando uno lidia con textos, la interpretación juega un rol clave. Creo que algunas intepretaciones son la raíz del problema del terrorismo. Tomemos por ejemplo los versículos violentos que yo creo que se referían contra gente específica en la historia, los generalizaron y esa generalización es la que aparece en los libros principales de enseñanza islámica. Mi enseñanza es una rareza. Debo ser realista. Los planteamientos centrales son otros, dicen que el musulmán debe declarar la guerra a todos los infieles y subyugarlos al Islam.Los radicales y los terroristas toman todo esto, lo personalizan y atacan, en nombre de la nación islámica.

La base del problema está en la interpretación central del Corán.. Es verdad que está en las enseñanzas centrales. Matar al converso es una  enseñanza central. Golpear a las mujeres es enseñanza central. Llamar a los judíos “cerdos y simios” en enseñanza central. Es el ABC del Islam radical (según las iniciales en inglés): matar a los conversos, golpear mujeres y apedrearlas hasta la muerte, llamar a los judíos “cerdos y simios”, declarar la guerra santa a los no musulmanes  y someterlos al Islam , esclavizar  a mujeres que son prisioneras de guerra y violarlas (eso está pasando en Darfur) , combatir judíos antes del fin de los días y matarlos a todos, lo cual es  el principal obstáculo en el camino hacia la paz en esta zona, y por último, matar a los homosexuales.

Algunos de estos puntos están en el Corán, como golpear a las mujeres.

Yo no puedo decir, claro está, que el Corán es una pieza absoluta de amor, paz y armonía. No puedo decirlo.  Pero sí aseguro que hay un serio problema con la interpretación. Hay  áreas de conflicto, hay versículos que pueden causar problemas si no se las interpreta distinto de cómo se las interpreta hoy.Si no se piensa a nivel conceptual, hay partes que pueden provocar catástrofes.  Sin duda hay temas de violencia en la interpretación tradicional del Corán y el Islam.

 

UN MUSULMÁN MUY ESPECIAL

P: Dr. Hamid, usted es ahora un musulmán creyente, de buena  voluntad. Y me imagino que no le debe ser fácil reconocer lo que me acaba de decir, que el Corán no es una pieza ejemplar de paz y armonía…

R: Yo digo que soy musulmán por fe, cristiano de espíritu  y judío de corazón.Y que por sobre todo eso, soy un ser humano. Si se deja el juicio para el Creador, la vida será más fácil. Tengo sí ese conflicto, pero  sé que son los enfermos los que necesitan ayuda, no los sanos..A mi me han enseñado rabinos este tema de los niveles de interpretación. El tema del amor al semejante me lo enseñaron las escrituras cristianas sobre Jesús.

P: Usted se acercó ya antes a las otras religiones monoteístas..

R: Le contaré que antes de empezar a aprender sobre el Islam, fui invitado muchas veces a escuchar debates entre musulmanes y cristianos. Cuando surgió todo este tema de Dios a raíz de lo que había aprendido en el liceo , me invitaron y tuve, por lo tanto, que leer la Biblia . Uno de los versículos  que más me impactó fue ese que se preguntaba qué ganancia tiene un hombre si gana el mundo entero y pierde su propia alma. Me pareció hermosísimo y poderoso. Lo dijo Jesús.

También aprendí cosas de los Salmos, de cómo el Rey David hablaba con Dios…En el Corán tenemos descripciones de cómo las montañas oraban con David cuando él alababa a Dios…Lo recuerdo bien. He orado en sinagogas y ha aprendido de rabinos con los que hablé. Recuerdo un encuentro casual con un  judío jasídico en un vuelo de Nueva York a Buffalo, algo que ambos sentimos fue como milagroso. Pasamos el vuelo hablando y analizando y aprendí mucho…

P: Usted es un musulmán muy especial…

R: (risa) A mi Dios se me reveló cuando estaba estudiando las moléculas de ADN…Nací en esta cultura , nací como musulmán y me siento responsable sabiendo que quizás Dios me dio cierta sabiduría para tratar de guiar esta nación a vivir en armonía .Creo que es una tarea importante, más alta e importante que mis deseos y necesidades personales. Quizás me sería más fácil y cómodo dejar todo esto de lado y vivir mi vida. Pero no podría hacerlo sabiendo que quizás, si trato de educar y explicar , impido que un musulmán trate algún día de matar a alguien como usted, porque es judía..Sería la persona más feliz del mundo si puedo evitarlo.

P: ¿Pero no es demasiado tarde ya?

R: No, nunca es tarde si uno cree en Hashem.

P: Esa sí que fue original… Usted me mata de sorpresa en cada frase…

R: (risa) ¡ Pero ese es el nombre de Dios! ¿No es así? Alá, Hashem en hebreo..los musulmanes deben aprender a ser tolerantes con los distintos nombres de Dios. ¿Cree que Abraham llamaba a Dios Alá? ¡ Por supuesto que no! Y Abraham es el modelo que Mahoma debía seguir…No oraba en árabe, así que no lo llamaba Alá. Así que cualquier nombre que se use para el Todopoderoso, está bien para mi.

Yo siento que nada es imposible. En la era de tecnología digital, de información revolucionada, se puede hacer mucho. Cuando el mundo entero se despierte y comprenda la amenaza del Islam radical, creo que habrá un cambio.

 

TENGO UNA MISION QUE CUMPLIR

P: Dr. Hamid ¿usted no anda con guardaespaldas?

R: Yo tengo al mejor guardaespaldas del universo…Dios.

P: Suena muy lindo, pero no sé si es muy práctico…¿Alguna vez tuvo miedo?

R: No, sinceramente no.

P: Ahora que lo conocí, me quedo preocupada por usted…

R: Se lo agradezco mucho, realmente, de corazón,,,,pero no tiene que preocuparse. Siento que lo que estoy haciendo es el trabajo de Dios, una misión que él colocó sobre mis hombros. Si me eligió para hacer ésto, no puedo decepcionarlo, tengo que hacer ésto.,,,así que no puedo tener miedo en el corazón

 

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http://porisrael.org/2019/06/19/el-testimonio-de-quien-vivio-dentro-del-islam-radical-y-logro-salir/