Aciprensa

Frente al caso de una imagen de la Virgen de Guadalupe que supuestamente “llora” en Ciudad Juárez, en el norte de México, la Iglesia ha pedido prudencia y abordar el caso “con paciencia y con la fe y devoción”.

En declaraciones recogidas recientemente por el , el P. Mario Manríquez, vicario de Pastoral de la Diócesis de Ciudad Juárez, aseguró que, ante las informaciones que han recibido sobre el caso, el Obispo, Mons. José Guadalupe Torres Campos, “nos pide irnos con prudencia, con paciencia y con la fe y devoción”.

Desde inicios de febrero, la prensa local ha difundido el caso de una imagen de la Virgen de Guadalupe que, de acuerdo a su dueña Rosa Ramírez, llora.

“La virgen llora en momentos, se ríe, cierra los ojos, es según la fe que cada quien tiene”, dijo Ramírez al diario mexicano

Ramírez, de 54 años, tiene cáncer y cree que las supuestas lágrimas de la imagen son una señal milagrosa para que tenga “más fe”.

Según recoge El Diario de Juárez, a inicios de febrero Mons. Torres Campos dijo que “es legítimo el sentimiento de fe, pero tenemos que esperar para tomar evidencias y someterla a exámenes y pruebas para comprobar que está llorando”.

El P. Manríquez indicó que fue a la casa de Rosa Ramírez y destacó que “el ambiente es de fe, no se hace ninguna colecta económica, ninguna otra petición, es con toda sencillez como se lleva a cabo esto”.

“Vi la imagen, no me tocó ver que llorara, pero me tocó ver gente que acudió con devoción a rogar a la Virgen de Guadalupe por algún milagro, algún favor para sus familiares enfermos”, dijo.

La autoridad diocesana indicó que “este hecho lo reconocemos como una manifestación de fe, hasta ahí”.

“Para acreditar un milagro hace falta hacer estudios, otro tipo de cosas de laboratorio que no se han hecho hasta hoy”, señaló.

El P. Manríquez alentó a los fieles a “ver las cosas con ojos de fe, creyendo realmente en Dios que se nos manifiesta de muchas maneras y que nuestra madre María de Guadalupe evidentemente se ha manifestado ante los mexicanos y lo puede seguir haciendo, eso no va en contra de nuestra fe”.

Sin embargo, precisó que “dentro de la vida normal hay que agradecerlo a Dios, vivirlo como un evento de fe. Ya después si estudia, si se profundiza y se confirma que es un milagro ya sería otra cosa, ya se daría a conocer”.

“Por ahora el señor obispo nos pide irnos con prudencia, con paciencia y con la fe y devoción”, señaló.