Beatificados durante los pontificados de San Juan Pablo II en 1995 y del Papa Francisco en 2013 y 2017, el grupo de mártires de la Hermandad de Sacerdotes Operarios fundados por el Beato Manuel Domingo y Sol, suman 26 beatos:
http://www.sacerdotesoperarios.org/beatos-martires/
Sus venerables restos descansan en el Templo de Reparación que los Operarios tienen en Tortosa.
 

Os ofrezco la crónica que ellos mismos han colgado en su web:
 
EXTRACCIÓN DE RELIQUIAS INSIGNES DE OPERARIOS BEATOS MÁRTIRES
Reliquias de los beatos José Sala Picó y Agustín Sabater Saulo
 

El Rector del Seminario Menor de Santo Tomás de Villanueva, don Juan Félix Gallego, junto a un formador, don Santiago Gómez
 
El 30 de enero tuvo lugar en el Templo de la Reparación de Tortosa la extracción de reliquias insignes de los operarios beatos José Sala Picó y Agustín Sabater Saulo. Estuvieron presentes los dos postuladores puesto que los beatos pertenecen a dos causas distintas.
 

Don Carlos Comendador lee, nada más comenzar el acto, una pequeña reseña de la vida de los mártires

El beato José Sala Picó fue beatificado en 1995 y pertenece a la causa del beato Pedro Ruiz de los Paños y compañeros, por lo que acudió D. Carlos Comendador, Secretario General de la Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos, representado al Postulador General. También se desplazó hasta Tortosa un grupo de sacerdotes de la Diócesis de Toledo pues sus reliquias fueron solicitadas por el Seminario Menor de Toledo Santo Tomás de Villanueva, del que el beato fue su primer rector. Quisieron estar presentes en este emotivo acto el actual rector, D. Juan Félix Gallego Risco, el formador, D. Santiago Gómez Manzano y D. Jorge López Teulón, Postulador de las Causas de los mártires de Toledo.
 

El beato Agustín Sabater Saulo fue beatificado el año pasado en Almería y pertenece a la causa de José Álvarez-Benavides y 114 compañeros, por lo que se hizo presente el postulador de dicha causa, el operario D. Santiago Luis de Vega.

El acto de extracción de las reliquias insignes finalizó con la celebración de la Eucaristía presidida por D. Juan Félix Gallego en honor de beato Manuel Domingo y Sol.

 

Los venerables restos del Beato José Sala Picó. Bajo estas líneas, su caja de reducción
 

La última instrucción de la Congregación de la Causa de los Santos recuerda que “las reliquias en la Iglesia han recibido siempre una especial veneración y atención porque el cuerpo de los Beatos y de los Santos, destinado a la resurrección, ha sido en la tierra el templo vivo del Espíritu Santo y el instrumento de su santidad, reconocida por la Sede Apostólica mediante la beatificación y la canonización”. En este sentido conviene saber que las reliquias del Beato José Sala Picó llegaron ayer al Seminario Menor de Toledo y fueron recibidas por la comunidad del seminario con gran devoción y expuestas para su veneración en la capilla. Las reliquias del beato Agustín Sabater Saulo tiene como destino la cripta martirial de la iglesia de San Miguel de las Salinas y la capilla martirial de la Catedral de Almería.

 

Lacrando el paquete con las reliquias entregadas al Seminario Menor. Debajo las firmas del acta.

 


Beato José Sala Picó
Nació el 24 de junio de 1888 en Ponts, diócesis de Urgel. Hizo todos sus estudios eclesiásticos en el seminario diocesano. Fue ordenado sacerdote el 25 de abril de 1911. Ejerció los ministerios de coadjutor y capellán en diversas parroquias de su diócesis, ingresando luego en la Hermandad de Operarios Diocesanos el 12 de agosto de 1915.
 

Desempeñó los cargos de prefecto de disciplina y ecónomo en el seminario de Segovia, el de prefecto en el Colegio de Vocaciones de Toledo, y fue el primer rector del seminario menor de la misma archidiócesis.

El 23 de julio de 1936 fue martirizado a la misma hora y en el mismo lugar que Pedro Ruiz de los Paños.
 
Beato Agutín Sabater Saulo
Nació en Vinaroz, provincia de Castellón y diócesis de Tortosa, el 19 de mayo de 1883. Fue ordenado presbítero el 23 de diciembre de 1905 e ingresó en la Hermandad el 12 de agosto de 1908.

Su ministerio como sacerdote se desarrolló en los seminarios de Ciudad Real, Badajoz y Almería.
 

En la noche del 30 al 31 de agosto fue martirizado junto con otros 24 presos, la mayoría de ellos sacerdotes, en el lugar llamado “Pozo la Lagarta”, término municipal de Tabernas (Almería).