Ya ha sucedido. Del exterior se ha pasado al interior. De la lápida de la iglesia parroquial de Pedro Bernardo (Ávila) [la placa de los caídos fue destrozada en el momento de su ilegal retirada por el Ayuntamiento. Y, por cierto, el Obispado ganó el juicio en el Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Ávila] a la que recuerda a los mártires en proceso y otros asesinados por los milicianos en la isla de Ibiza y que se encuentra dentro del templo catedralicio. Pero, claro, si destrozan los Sagrarios para profanar el Cuerpo de Nuestro Señor Jesucristo... qué no harán, que ya hicieron...

Esta misma tarde han detenido, tomado declaración y puesto en libertad [tras ser fotografiado por el propio Obispo que se hallaba en la Catedral] al pelaperxes y llafardu [en puro eivissenc (ibicenco), dialecto que se habla en aquellos lares, para designar al que es un maleducado, un bruto y un inútil...] eso sí, encapuchado. [En el forcejeo, cuando le sorprendieron, tras el acto vandálico de pintar y golpear con un martillo la lápida, le quitaron la capucha]... así son estos valientes...

En su firma ha escrito: "vergüenza que sangra"... no, chaval, vergüenza la tuya... para nosotros [18 de esos nombres están en Roma para su próxima beatificación] ORGULLO QUE SANGRA... porque el testimonio de estos mártires sigue vivo, y tú, a lo mejor, hasta lo desconoces...

A mí me sirve para darlo a conocer a mis lectores.
Ellos conseguirán para ti, juntaletras flastumar (blasfemador), la conversión de tu corazón.

Acto vandálico en la Catedral de Ibiza

La catedral de la Virgen de las Nieves está situada en el Dalt Vila, en la ciudad de Ibiza. Es una catedral construida en el siglo XIII dentro del estilo gótico-catalán. En 1782 se creó oficialmente el obispado de Ibiza.

En 1928 llegó el primer obispo administrador apostólico, el beato Salvio Huix Miralpeix, que tuvo que ordenar la nueva administración apostólica. Fue uno de los obispos más relevantes en la historia moderna de las Pitiusas, puesto que fue el primero que tuvieron Ibiza y Formentera de forma propia y al margen de Mallorca, por primera vez, desde 1851. Además, durante su pontificado desplegó una importante labor pastoral, social y educativa, con la creación de tres nuevas parroquias: la de es Cubells, Sant Vicent de sa Cala y Santa Creu. El beato Salvio Huix fundó la Acción Católica e impulsó la construcción del colegio de Nuestra Señora de la Consolación, para niñas, además de los colegios de Cristo Rey y de San Vicente de Paúl (para niños pobres) en el barrio de sa Penya. Con él se celebró el primer y único sínodo diocesano de Ibiza y Formentera (1929).
 

Destinado en 1935 a Lérida, sufrió el martirio en los días de la persecución religiosa, el 5 de agosto de 1936, providencialmente, festividad de la patrona de Ibiza, la Virgen de las Nieves.

21 sacerdotes en proceso

Hace dos años, el 12 de junio de 2015, monseñor Vicente Juan Segura, obispo de Ibiza y Formentera, clausuró la fase diocesana  del proceso de canonización de los 21 sacerdotes que fueron asesinados en 1936 en las Pitiusas durante la Guerra Civil española.

La documentación enviada a la Sagrada Congregación ocupaba un total 2.500 folios entre los que se encuentra una amplia cantidad de testimonios y pruebas recogidas en multitud de archivos. Este proceso se abrió en 2008 a iniciativa del Sr. Obispo, atendiendo así la demanda que una multitud de feligreses y algunos sacerdotes le habían expresado. Un portavoz de la diócesis explicó que «en el proceso queda patente que no murieron por su ideología política, por ser de izquierdas o de derechas, sino que el único motivo para apresarlos y matarlos respondió a que eran sacerdotes».
 

18 fallecidos en el Castillo

De los 21 sacerdotes incluidos en la lista para el proceso de canonización, la mayoría, 18, fallecieron la noche del 13 de septiembre, cuando milicianos republicanos entraron en la prisión del Castillo de Ibiza y ametrallaron y echaron bombas de mano sobre la masa de presos allí hacinada, causando la muerte de 94 personas, aproximadamente la mitad de los recluidos. Solo cuatro sacerdotes que estaban encerrados se salvaron de la masacre del Castillo: uno de ellos, Vicente Ferrer Guasch, consiguió salir con vida incluso tras recibir el tiro de gracia.

Los otros tres religiosos a los que se quiere canonizar fallecieron al comienzo del desembarco de las tropas republicanas en las Pitiusas. El primero, y que encabeza la lista elaborada por el Obispado, fue Juan Torres Torres, ecónomo de la casa parroquial de El Pilar de la Mola, en Formentera, de 24 años y nacido en Ibiza. El historiador José Luis Gordillo recoge en Formentera. Historia de una isla que Torres, «de escasa vista» y que «bizqueaba», fue asesinado el 7 de agosto «a la orilla del mar» en compañía de Lucas Ramón Costa, sargento de Infantería retirado.

Muerto junto a su padre

Un día más tarde, a las 9 de la mañana, sufrió el martirio Antonio Tur Costa, religioso de 33 años, en la casa parroquial de Sant Carles, de donde era ecónomo, junto a Antonio Tur Clapés, su padre. Antonio Colinas explica en Rafael Alberti en Ibiza que Tur y otra persona se hicieron fuertes en el recinto religioso mientras el capellán «estaba consagrado a la oración en el altar».

El 10 de agosto de 1936 fue asesinado Antonio Roig Guasch, sacerdote de 39 años nacido en Santa Eulalia y rector de Sant Francesc (Formentera), como consecuencia de «lesiones con arma de fuego por los rojos», según consta en su acta de defunción. Enrique Fajarnés Cardona relató en Lo que Ibiza me inspiró los últimos momentos de su trágica muerte, sucedida en sa Carrossa (Vila) mientras era escoltado por los republicanos que lo conducían al Castillo: «Los milicianos le compelían a que vitorease la República; pero él, fortalecido ya por el espíritu del martirio, replicaba vitoreando a Cristo Rey. Exasperados los otros, le dispararon los fusiles a mitad de la cuesta. El prisionero no pudo llegar a la cárcel».

Rezando bajo el olivo

Los 18 religiosos restantes fueron masacrados la noche del 13 de septiembre. Entre ellos estaban Miguel Planells Tur (70 años, nacido en Ibiza) y José Tur Benassar (77 años, nacido en Ibiza), ambos canónigos de la catedral; Mariano Escandell Roig (41 años, nacido en Sant Miquel) y Francisco Planells Tur (58 años, nacido en Ibiza), ambos beneficiados de la catedral; José Torres Torres (54 años, nacido en Sant Joan y párroco de Sant Francesc), Antonio Marí Torres (46 años, de Sant Joan, párroco de Sant Ferran), Ignacio Serra Riera (40 años, párroco de Sant Joan), José Riera Bonet (Can Noguera, 61 años, de Sant Miquel), José Ferrer Guasch (49 años, párroco de El Salvador).
 

José Ferrer Guasch, el segundo por la izquierda, en Ibiza, junto a otros sacerdotes

Antonio Cardona Vingut (Fumeral, párroco de Santa Gertrudis, de 59 años de edad), Joaquín Cirer Sala (60 años, nacido en Ibiza), Antonio Ramon Orvay (ecónomo de Sant Jordi), José Tur Ferrer (27 años, ecónomo de Sant Mateu), José Serra Ribas (25 años, nacido en Cas Torres, ecónomo de Sant Vicent), Mariano Roig Marí (51 años, vicario de Sant Rafel), Miguel Riera Bonet (33 años, vicario de El Salvador, en Vila) y Andrés Tur Tur (vicario de Santa Eulària, de 31 años).
De José Ramon Escandell (párroco de Sant Rafel, 65 años, nacido en Ca na Palleva, Sant Jordi), también muerto en el Castillo, el sacerdote Josep Planells Bonet cuenta que no intentó esconderse cuando fueron a detenerlo los milicianos, que le encontraron rezando bajo uno de los olivos que hay junto a la iglesia de Sant Rafel.
 


Interior de la Catedral. Bajo el órgano, Capilla del Cristo yacente con la lápida que ha sido pintada.